Entrevista pública
Sergio Ramírez en Buenos Aires
Jueves 25 de abril a las 18:30. Auditorio
El autor de Ya nadie llora por mí, Premio Cervantes 2017, participará de una entrevista pública junto a la periodista y editora Patricia Kolesnicov en el auditorio de Malba.
Sergio Ramírez (Nicaragua, 1942) forma parte de la generación de escritores latinoamericanos que surgió después del Boom, y tras un largo exilio voluntario en Costa Rica y Alemania abandonó por un tiempo su carrera literaria para incorporarse a la revolución sandinista que derrocó a la dictadura del último Somoza. Reemprendió la escritura con la novela Castigo divino(1988), que obtuvo el Premio Dashiell Hammett en España, y la siguiente,Un baile de máscaras, ganó el Premio Laure Bataillon a la mejor novela extranjera traducida en Francia en 1998. Autor de Mentiras verdaderas(ensayos sobre la creación literaria, 2001); los volúmenes de cuentos Catalina y Catalina(2001), El reino animal(2007) y Flores oscuras(2013); así como de las novelas Sombras nada más(2002), Mil y una muertes(2005), El cielo llora por mí(2008), La fugitiva(2011), Sara(2015), Ya nadie llora por mí(2017); y de Adiós muchachos(1999), sus memorias de la revolución. Margarita, está linda la marganó el Premio Alfaguara de Novela y el Premio Latinoamericano de novela José María Arguedas, otorgado por Casa de las Américas en Cuba. En 2011 recibió en Chile el Premio Iberoamericano de Letras José Donoso por el conjunto de su obra literaria, en 2014 el Premio Carlos Fuentes y en 2017 el Premio Cervantes.
Entrada gratuita hasta completar la capacidad de la sala.
Programa de visitas internacionales
Gianna Molinari (Suiza), K. J. Orr (Reino Unido) y Katia Pizzi (Italia)
Mesa redonda y lecturas
Lunes 22 de abril a las 19:00. Biblioteca
Sergio Ramírez (Nicaragua, 1942)
Premio Cervantes 2017. Entrevista pública
Jueves 25 de abril a las 18:30. Auditorio
Gaël Faye (Burundi, 1982)
Premio Goncourt 2016. Diálogo
Viernes 3 de mayo a las 19:00. Biblioteca
Rébecca Dautremer (Francia, 1971)
Ilustradora de libros juveniles. Conferencia
Sábado 4 de mayo a las 15:00. Auditorio
Todas las actividades son con entrada libre y gratuita.
Fuiste recubriéndome
mármol de furia y pena
pedestal de hielo
deshojándome en espinas
en pétalos exactos
en piedra movediza
en claves de mí
Fuiste derritiéndome
tallo a tallo
asfixiando las haches
respirando bronces agitados
aire rancio
agónicos silencios de cursivas
Fuiste negra blanca y fusa
amalgama
tres compases
un cielo a cuatro espacios
infierno en cinco líneas
silencio de redonda
cincel en si bemol
Talabas cada letra –cada músculo–
transcribiste un do en menores
un tres por cuatro
aliviaste una nota –la primera–
acentuaste otra nota –la olvidaste–
elegiste el cincel como palabra
el martillo una vez
y otra vez
y otra más
Golpeabas cada letra con mi nombre
la armonía de la roca deformada
–el hielo en andante–
rescataste mi boca
mi cuello de sílice
mis dedos intactos
músculos convexos
–mineral revelado–
relevado y converso
transportado
a tu lengua
Olvidaste el líquido –la piedra–
la pared uniforme
la incisión primera
la magnífica obertura de los labios
el color amarillo
lentamente
el color amarillo
y me cubriste de forma
–sin arcilla–
colosal y desnudo
–sin arcilla–
como un desierto en otoño
lentamente
en otoño
Quebrantaste la furia –las piernas–
tu deseo de única
y giraste aliviada
tan creadora y tan dueña
yo, de mí,
tan perfecto y esclavo
de unos dedos de artista
manos en gubias que huelen
a vacíos paréntesis
a inmóviles ocres
a disonantes duetos
en claves de mí
Huele a mármol
ahora huele a mármol
a tiempo asimétrico
a lluvia de erres
a tinta esparcida
Huele a huesos tallados
a notas ligadas al óleo
a tiempo fuerte pasado
a tiempo débil presente
Pero la oración era otra
el bloque aún misterio
mi cuerpo tu mente
solo de piano tus manos
subrayándote a tiempo
golpe a golpe –al unísono–
el tallo inminente
la raíz desterrada
La oración era otra
destallabas palabras
buscabas savia en el verde
–en el mármol–
desconocías la piedra
te licuabas en notas
en metros
en centímetros
si es que estabas
o no
Me veías humano –tan piedra–
conjugabas mis músculos
descubriste el espejo
el velo descorrido
la quinta aumentada
el cincel en el piso
el punto y aparte
tus brazos pulidos
tus ojos concéntricos
–el túnel–
tu mano en la piedra
–el lienzo–
el ocre en tu pecho
–los ocres–
No he podido imitarte
tallarte en el aire
quitarte la piedra
preferirte en bemoles
subirte una escala
–las eses por ces–
escribirte en mayúsculas
en puntos suspensivos
en cuerdas sostenidas
en mi mayor
Un conjunto de verdes
amarillos y otoño
te descorren el velo
el mármol por lienzo
el cincel por pincel
y mis dedos –martillos–
en colores ahogados
sobre el blanco dibujan
tus manos de piedra
tu cuerpo de ocre
tus ojos cerrados
azules cerrados
quemando las horas
frente a un mismo espejo
golpeando la piedra
–el hielo–
tallándome.