Sábados y feriados de 14 a 19 hs. Domingos de 11 a 19 hs.
El domingo 25 de octubre de 2009 se inauguró la Calesita del Bicentenario, en el Parque General Paz, Av. Crisólogo Larralde y Aizpurúa. La calesita fue reconstruida a partir de la iniciativa de los vecinos del barrio de Saavedra, del Ministerio de Cultura y del Programa Puertas del Bicentenario del Gobierno de la Ciudad.
Inaugurada en 1943, la antigua calesita del Parque General Paz alegró a varias generaciones de niños hasta quedar fuera de servicio en 1979. Con la colaboración de la Asociación Argentina de Calesiteros y del Museo Histórico de Buenos Aires Cornelio de Saavedra, recuperó su estilo original campestre. La calesita funciona de forma gratuita para todos los niños que se acerquen a disfrutar de ella los sábados, domingos y feriados.
El acto contó con la presencia del Ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi, y el Director del Museo Saavedra, Alberto Piñeiro, entre otras autoridades. Participaron del evento los espectáculos de teatro, música, malabares, títeres y plástica del Programa Calesitas de Buenos Aires.
Los chicos pueden disfrutar también de la Calesita del Bicentenario los sábados y feriados de 14 a 19 hs. y domingos de 11 a 19 hs., en el Parque General Paz, Av. Crisólogo Larralde y Aizpurúa.
La calesita fue reconstruida a partir de la iniciativa de los vecinos del barrio de Saavedra, del Ministerio de Cultura y del Programa Puertas del Bicentenario del Gobierno de la Ciudad, con la colaboración de la Asociación Argentina de Calesiteros y del Museo Histórico de Buenos Aires Cornelio de Saavedra, recuperará su estilo original campestre. La calesita funcionará de forma gratuita para todos los niños que se acerquen a disfrutar de ella los sábados, domingos y feriados.
Primero vendrá un maullido
Sin tiempo y sin lugar
Un absurdo despertar
Luego vendrá la boca abierta de la vida
Un hijo a borbotones
Y el pasado sólo será tiempo inútil
Más tarde vendrá el desvelo
Por lo que nunca fui
Por lo que nunca seré
Y abrirá una huella para todos mis fracasos
Después vendrán los sabios
Que olfatearán mi cojera
Y cobardes morderán mi cuello
Pero nada habrán de hacer por lo imposible
Después vendrá la noche
Con su mano de madre
Y me dirá que ya es tarde
Que no queda más que cielo
Después vendrá mi cuerpo
Buscando aire en una piedra
Y cuando mi voz se ahorque con saliva
Una tormenta de tierra me sepultará
Luego vendrá un maullido
Sin tiempo y sin lugar