Cuánto es mucho para mamá, de Clara Anich con dirección de Jorge Brambati
En torno al cajón, canapés y velorio.
"Si quiere venir a llorar es bienvenido, por supuesto, las lágrimas no se las niego a nadie, pero va a tener que venir con los papeles si quiere algo."
Los bollitos blancos apretados en las manos no son pañuelos de llanto, son los trapitos de mamá que empiezan a salir al sol.
En torno al cajón, alguien devela lo que era un secreto a vista de todos.
La negación de la hija, el misticismo de la nieta y la avaricia de todos se sientan juntos a la mesa.
En una familia, ¿quiénes tienen derecho al llanto, al amor y... a la herencia? Parientes recobrados que resignifican su vínculo con la muerta.
La lucha por estar del lado de adentro o afuera de la familia.
Jorge Brambati - Director
Actor, director y docente. Con un poco más de 30 años de andar tratando de entender qué cosa es la que tiene que suceder para que alguien disponga de un tiempo, de su hermoso tiempo, para compartir una manera de pararse en el mundo, una distinta: esa que se cuenta en teatro.
Trabajó en teatro, cine y televisión. Como actor: Los opas, Daniel Dalmaroni; Sacco y Vanzetti, Liliana Silva; Colores ocultos, Vita Escardo; entre otras. Y como director: Ostranemi, El orador, Burkina faso, por nombrar algunas.
En televisión trabajó en: Televisión por la Identidad, Montecristo, Vidas Robadas, Don Juan y La Bella y la Bestia.
También, fue jurado de concursos. Actualmente coordina el el programa "El ECUNHI de los chicos" en el espacio ECUNHI.
Viernes 21.30hs.
Korinthio Teatro
Mario Bravo 437 y Valentín Gómez
Reservas: 2072.8803
Entradas $70 Jubilados y estudiantes $50
Una celda diminuta cuida de mis ojos
Una prisión de filosos barrotes
Salvaje los corta en mitades de mitades
En otros tantos ojos
Miran como por la luz de una puerta
Espían al mundo nuevo
Un universo delgado
Un universo parcial
Se ven como una sucesión de detalles
Son tan leves
Tan vulnerables
Como cuadros de celuloide a punto de inflamarse
La tibieza blanca de una claridad los ciega
No se oye en esta celda música que ampare
Sólo cuelgan pinturas deformes
Abominables fragmentos de un cuadro que atormenta
Más allá de estos dedos que cubren mi cara
Todo lo demás es realidad que aterra