En algún lugar del desierto lejano se encuentra la entrada al Bosque Encantado, solo los elegidos pueden entrar...y los distraídos también...
Una mañana soleada, el sultán ramón ce raja estaba aburrido y decidió salir a dar un paseo, como no tiene amigos salió solo, él pensaba que tal vez consiguiera algún amigo en al camino..., Fue así como el sultán Ramón ce Raja termino en el bosque encantado, una tormenta de arena lo desvió de vuelo en alfombra por otra ruta, el viento fue tan fuerte que la alfombra mágica se descosió y comenzó a perder altura y estabilidad...el sultán a tener este problema decidió aterrizar para esperar que pase la tormenta y arreglar su alfombra...ya en el suelo, comenzó a buscar refugio y ahí fue cuando se encontró con un muro que tenía una puerta, algo no está bien, como puede ser que en el medio del desierto hay un muro que tiene una puerta. Decidió entrar, un poco desconfiado, abrió la puerta y no podía cree la maravilla que sus ojos veían, es un bosque dijo el sultán y si le respondió Michel Laborre, es el bosque encantado...es hermoso me quedare con el si no es de nadie y si no lo comprare...el sultán vio que trasto y enceres de brujas y algunas elementos de magia...
Cuando las brujas se enteraron lo que sucedía, que un tal sultán quería comprar el bosque encantado, idearon un plan... ¿Laborre está en él? ¿O fue él quien ideo el plan? Las brujas logran su objetivo? ¿O el sultán compra el bosque? ¿Conseguirá el sultán algún amigo...? Comedia infantil para toda la familia
Ahora la noche, costa inasible
Ahora la mirada, cauce turbio
Ahora la razón, madera dócil
Huraño globo de arena
Cree saber y no sabe
Con sueño manso cargó su lastre
Con años cóncavos cargó su espalda
Ahora busca al sol que esculpe en la madera
El breve remanso donde el cuerpo estalla
No descansará su honda hasta abatirlo
Hasta que su sombra sea polvo que la mano frote
Hasta que olvide
Cuántos giros necesitará para encontrarse
Yo sembraré mis pies en esta orilla
Y en mis ojos guardaré el misterio de su encanto
Volveré al dibujo de unos dedos con crayón
Al cuatro escrito al revés
Y extrañaré aquella forma esquiva del pasado
Aquella piel esmeralda que madura
Y esta piel urgente que envejece