El edificio de los chilenos
de Macarena Aguiló
(Chile 2010, 96')
Documental autobiográfico de una de las niñas chilenas que creció en La Habana al cuidado del Proyecto Hogares mientras sus padres, militantes del MIR, luchaban clandestinamente contra la dictadura de Pinochet.
La película trata diferentes ejes temáticos en los que se cruzan las separaciones filiales, el exilio, la lucha clandestina, la historia individual y colectiva. Una experiencia de socialización en el marco de un proceso y proyecto de transformaciones políticas, sociales y culturales.
Algunos de los premios que recibió: Gran Premio, Festival Internacional de Documentales de Santiago FIDOCS 2010; Mención de Honor, DOK Leipzig 2010; Mejor documental, Festival de Documentales de Chillán CHILEREALITY 2010; 2º Coral Documental, Festival Internacional de Cine de La Habana 2010; Mejor Documental, Festival de Documentales de La Pintana PINTACANES 2010
Dirección: Macarena Aguiló / Co-dirección: Susana Foxley / Guión: Macarena Aguiló y Susana Foxley / Producción ejecutiva: Juan Manuel Egaña / Sonido: Mauricio Molina / Música: Elizabeth Morris / Montaje: Catherine Mabilat, Macarena Aguiló, Ilán Stehberg, Ismael Miranda y Galut Alarcón/ Post-imagen y sonido: Filmosonido / Producida por Macarena Aguiló y Juan Manuel Egaña
Mesa de cierre
Participan: Leonor Arfuch (Dra. en Letras por la UBA y autora de El espacio biográfico y Dilemas de la subjetividad contemporánea, entre otros), Ángela Urondo Raboy (autora del libro ¿Quién te creés que sos?) y Susana Allegretti (Coordinadora del Área de Cine del Conti).
Arde la leña dócil
Un canto de pájaro la distrajo del hachero
O ese otro árbol de franca compañía
El tiempo habrá trenzado sus ramas
La lluvia las habrá unido por azar
Por amor
Una hoja cubrió otra hoja
Fueron horizonte único que se eleva
Sobre la corteza que cobija a toda savia
Ahora arde en motines
Arde rebelde un cuerpo sobre el otro
Estallan sobre un suelo de cenizas
No habrá lluvia que se vuelva savia
No habrá savia que se vuelva lluvia
Todo es cíclico
Hasta que el amor estalla y arde
Hasta que se consume