Miércoles 10 de agosto - 19hs
Hachazos performance / proyección en formatos múltiples
A cargo de Claudio Caldini y Andrés Di Tella
¿Cine expandido o documental en vivo?
Parte de un mismo proyecto mutante, en colaboración, que comprende un libro y una película, esta "performance/proyección en formatos múltiples" incorpora una diversidad de materiales tanto fílmicos como textuales y musicales de ambos artistas: proyecciones en super-8, 35mm y video digital, fotografías, imágenes nuevas y de archivo, música electroacústica, grabaciones magnéticas, lecturas de viva voz. Una aventura de cine + arte + autobiografía. Claudio Caldini y Andrés Di Tella exploran, por caminos diversos, este eje: un experimento cinematográfico que es, a la vez, un experimento de vida.
Organizado conjuntamente con Cine Ojo y Caja Negra
Un hombre lleva toda su obra, que es toda su vida, dentro de una vieja valijita de cuero comprada en la India, en un tren que va de Moreno a General Rodríguez, por el conurbano bonaerense. Son los originales de sus películas, todas en super-8, un formato obsoleto, en vías de extinción, que no permite copias. Esa valija es como el manuscrito de su autobiografía. Se trata de Claudio Caldini, cuidador de una quinta de los suburbios, cineasta secreto.
Muy pocos han visto sus películas. Sólo pueden verse cuando él mismo las proyecta, a veces manipulando tres o más proyectores simultáneos, cortando y pegando las viejas cintas de super-8 en el momento, transpirando, casi en trance. En el cine de Caldini hay imágenes que hacen ver el mundo -y las posibilidades del cinematógrafo- de otra manera. Ponen en cuestión qué cosa es y en qué momento se produce eso que llamamos "cine".
Caldini hace cine solo, sin dinero, sin nadie. Ata la cámara a una soga y la revolea por encima de su cabeza, pinta o perfora el celuloide, monta la cámara encima de una bicicleta, filma sombras, crea animaciones con la luz que entra por una ventana, amplía las posibilidades del cine hasta hacer lo imposible. En las extrañas imágenes que viene filmando hace ya cuatro décadas se cifra su autobiografía. Un experimento cinematográfico que es a la vez un experimento de vida.
Hablar de Caldini es también hablar de mi propia relación con el cine. La primera vez que estuve en una filmación, o algo parecido, fue cuando todavía estaba en la escuela. Se trataba de una performance en la que la artista Marta Minujín, amiga de mi madre, se enterraba viva. Yo tiraba la tierra, Caldini filmaba en super-8. Por esa época, en la Argentina se enterraban cuerpos anónimos todos los días. No lo volví a ver durante muchos años. Volver a encontrarlo, después te tanto tiempo, fue volver a encontrar una parte perdida de mi propia vida.
El hombre del tren duerme, tal vez sueña. Por sus sueños, puso todo en riesgo. Experimentó hasta las últimas consecuencias la ruptura de los 70. Sobrevivió la dictadura militar encerrado en un jardín. Escapó a la India detrás de una utopía y perdió casi todo, hasta la razón. Fue expulsado de un ashram, internado en un manicomio. De regreso a Buenos Aires, quedó en la calle. Durante una década de errancia, tuvo 36 domicilios provisorios y abandonó el cine. En los últimos años, recaló como cuidador de una quinta del conurbano bonaerense. Allí vive, humildemente. Entre las plantas y el silencio, en el trabajo con las manos, en la contemplación, volvió a pensar en el cine. Una vez más, armado con una cámara prestada y tres rollitos de película virgen, vuelve al ruedo.
Andrés Di Tella
Dirigió las películas Montoneros, una historia (1995), Prohibido (1997), La televisión y yo (2003), Fotografías (2007), El país del diablo (2008) y Hachazos (2011). También ha realizado instalaciones y performances, así como documentales para televisión. Fue distinguido con la Beca Guggenheim. Fue el fundador y primer director del BAFICI - Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (1999). Desde 2002, dirige el Princeton Documentary Festival, en la Universidad de Princeton, Estados Unidos, donde también ha sido Visiting Professor. Se han publicado dos libros sobre su obra: Andrés Di Tella: cine documental y archivo personal de Paul Firbas y Pedro Meira Monteiro (Siglo XXI, Buenos Aires, 2006); e Inventario de regresos. El cine documental de Andrés Di Tella de César Maranghello, Jorge Ruffinelli, Antonio Weinrichter y Casimiro Torreiro (Cines del Sur, Granada, 2011). Por su parte, Paulo Antonio Paranagua, en Cine Documental en América Latina (Editorial Cátedra, Madrid, 2003), lo destaca entre los 15 documentalistas más significativos del continente. Se realizaron retrospectivas de su obra en la Filmoteca Española de Madrid, la Filmoteca de Cataluña de Barcelona, el Centro Cultural Rojas de la UBA, el Festival de Lima y el Festival Cines del Sur de Granada. Sus ensayos se han publicado en distintos libros tanto en la Argentina como en Brasil, Estados Unidos, Alemania e Inglaterra. Próximamente, publicará su primer libro, también titulado Hachazos (Caja Negra, Buenos Aires, 2011).