Día del Artesano
El Museo de Arte Popular José Hernández festejó el Día del Artesano con la inauguración de tres muestras el pasado jueves 19 de marzo: "Nuestros artesanos de la madera: Grandes maestros", "Ceramistas, coleccionistas y apasionadas por el arte" y "Visión popular en el arte contemporáneo".
El Museo de Arte Popular José Hernández festejó el Día del Artesano con la inauguración de tres muestras, el pasado jueves 19 de marzo en su sede de Av. del Libertador 2373. Además, se realizó un espectáculo de tango a cargo de Leandro Medera y Abraham Mederdrut.
Ceramistas, coleccionistas y apasionadas por el arte
Exposición de obras donadas por las hermanas Castellano Fotheringham
Cierre: 10 de mayo.
"Era como una reina". Así definía mi padre, Félix Luna, a María Isabel Fotheringham. Su personalidad y exquisito humor, su piel blanca y sus ojos claros, su presencia y su voz daban cuenta de una mujer singular. Ceramista por elección y amor, sus piezas se encuentran en varias instituciones nacionales y también en nuestro Museo.
De una madre sensible y con un gran amor por el país y sus raíces, sus hijas Isabel y María Castellano Fotheringham fueron galeristas, ceramistas, anticuarias, coleccionistas y donantes. Una perfecta unión fraternal y de proyectos que hasta el día de hoy continúa.
Mabel, inquieta y visionaria, profesora de dibujo, pintura, restauradora y una maestra con sus manos, transformó vestidos de cientos de muñecas con gracia y rigor histórico que hoy se pueden visitar en la Casa Fernández Blanco.
María aprendió de su madre el oficio artesanal de la cerámica pero con un estilo propio, despojado y vibrante donde predomina la temática religiosa. Ángeles, santos y seres celestiales coinciden con su personalidad mística y espiritual.
Esta exhibición es un homenaje a esta trilogía de mujeres que, cada una a su manera, hicieron mucho por jerarquizar el arte popular.
Felicitas Luna, Directora del Museo Hernández
Mi padre comió panes de arena
Limones dulces de piedras amarillas
La carne descosida de los zapatos
El barro salado del piso de tierra
El musgo ácido de paredes sin revoque
Platos repletos de nada
Mi madre comió flores de papel
Tierra de macetas muertas
Todas las horas del sueño y todas las de la vigilia
Comió la tela sucia de mis pañales
Y nada más
Yo comí por ellos
hasta que el hueso se quebró como una vena