El artista plástico Miguel Estevez abre las puertas de la creación digital, mostrándole al visitante cómo pintar con un objeto cotidiano y multifacético: la computadora. La exposición es acompañada por un taller de collage digital para chicos.
El viernes 13 de septiembre a las 14.00 hs. el Museo Bernasconi inaugura la muestra "La PC, herramienta de un pintor". En esta ocasión la propuesta se focaliza en que los visitantes descubran modos de expresión artística mediante el uso de la computadora. La exposición está acompañada por un taller de collage digital destinado a chicos de la escuela primaria.
El Museo Bernasconi se plantea como un lugar de experimentación donde su principal público, los chicos, desarrollan una experiencia lúdica de aprendizaje junto con el recorrido de las exposiciones. La vinculación con las obras de Miguel Estevez radica en su particular utilización de la PC como herramienta creativa. La propuesta fundamental de esta muestra es que los chicos descubran este otro perfil de las máquinas con las que trabajan a diario tanto en casa como en la escuela.
El artista expresa: "La PC como herramienta me da posibilidades de investigación, desarrollo de la imaginación, de la intuición y la sensibilidad. Muchas cualidades que la máquina (aún) no posee me permiten seguirla pensando como una herramienta a mi".
La exposición estará disponible todo el mes de septiembre y podrá ser visitada de lunes a viernes de 9 a 16 hs, con previa solicitud de turnos al 49415550 int 117 o vía mail a museobernasconi@gmail.com.
Miguel Estevez
Inauguración: Viernes 13/9 - 14.00 hs.
(En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha
muerto como del rayo Ramón Sijé, con quien
tanto quería.)
Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
Alimentando lluvias, caracoles
Y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofe y hambrienta
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte
a parte a dentelladas secas y calientes.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de mis flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas...
de almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.