SERGIO GALLEGUILLO
28 DE OCTUBRE - TEATRO ÓPERA
Corrientes 860 - 011 4326-1335
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"Y te fundo,
ciudad de todos los azahares
y te concedo el mando,
puesto de norte a sur
como esos cerros
con todo el poder
de los futuros naranjales,
cuyo alcalde mayor será el aroma".
Cantata Riojana (Gatica-Navarro)
Uno de los artistas más populares y convocantes del país llega al Teatro Ópera. Sergio Galleguillo es un elegido del pueblo y desde ese pueblo le canta al niño con hambre que se para en las esquinas a soñar, le canta a la madre que lo acunó y a la que perdieron sus hijos o se perdieron ellas, a la mujer enamorada - como su reciente versión de "Margarita"- , le canta a los que creyeron en él y cada año les devuelve lo que le dieron en una multitudinaria fiesta popular en el marco del Festival Nacional de la Chaya durante el mes de febrero.
Sergio Galleguillo trae a la calle Corrientes toda la fiesta, la chaya, la albahaca y la harina de las fiestas populares del la tierra adentro de nuestro país.
MÁS SOBRE SERGIO GALLEGUILLO
Sergio Galleguillo es un músico que viene de La Rioja, emblema de la chaya, que además de cantar, ser multiinstrumentista: sicu, charango y quena, fue un importante jugador de paddle.
En 1998 sale su álbum debut "Agitando Pañuelos" y en junio de 1999 graba "Del Tiempo I´ Mama". En mayo de 2001 sale a la venta "Como Esperando la Vida", bajo la producción de Mario y Kike Teruel de Los Nocheros. En 2003 editan "Amor Porhibido" y al año siguiente sale "En Vivo". En 2006 se conoce "Grito Chayero, luego "Febrero" en 2010. En 2011 registra el CD+DVD "15 Años en Vivo" y en 2013 edita su último trabajo "De Noche y Albahaca". Próximamente publicará su nuevo DVD sobre la gran "Fiesta Chayera" que presenta cada mes de enero en el Valle de Punilla, Córdoba.
(En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha
muerto como del rayo Ramón Sijé, con quien
tanto quería.)
Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
Alimentando lluvias, caracoles
Y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofe y hambrienta
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte
a parte a dentelladas secas y calientes.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de mis flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas...
de almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.