Vacaciones de Ferragosto (Pranzo di Ferragosto)
Dir. Gianni Di Gregorio, 2008. 75' (Italia)
Con Gianni Di Gregorio, Valeria De Francsisis, Marina Cacciotti, Maria Calì, Grazia Cesarini Sforza
Gianni, un romano del Trastevere, vive en la casa familiar con su madre viuda. El día antes de ferragosto, el administrador de la comunidad le sorprende con una propuesta muy poco habitual: que acoja a su madre en su casa durante los dos días festivos. A cambio, le ofrece deducirle las deudas que ha acumulado durante años en los gastos de la comunidad. Gianni acepta, pero poco después el administrador se presenta no sólo con su madre, sino también con su tía. Todo se va enredando cada vez más y poco después su amigo y médico de cabecera, que tiene que estar de guardia en el hospital, le lleva también a su madre... Gianni, agobiado y sobrepasado por el choque de personalidades de las cuatro mujeres, se dedica heroicamente a tenerlas contentas. El resultado es que una bocanada de vitalidad, de locura y de frescura invade la vieja casa en el centro de Roma.
Premios David di Donatello: Mejor Ópera Prima (2008)
CINE CULINARIO EN LA MUNICH
Viernes de octubre a las 18 hs. Entrada libre y gratuita.
Conmemorando la Semana de la Gastronomía Porteña y en paralelo a la Semana de la Lengua Italiana en el Mundo.
Colabora la Asociación Dante Alighieri de Buenos Aires.
Presentación, análisis y programación: Lic. Lilian Morello y Lic. Elizabeth Stolar (Asociación Dante Alighieri de Buenos Aires).
La Munich de la Costanera Sur -ícono en su tiempo del buen comer y beber y donde hoy tiene sede la Biblioteca de Patrimonio Gastronómico- rinde tributo a las películas de diversos países en las que la gastronomía, los sabores y los rituales en torno al arte culinario son los protagonistas.
Conmemorando la Semana de la Gastronomía Porteña (11 al 18 de octubre) y en paralelo a la Semana de la Lengua Italiana en el Mundo (14 al 20 de octubre), nos deleitaremos con cuatro films que reflejan su característico apasionamiento y una de las virtudes más preciadas de la cultura italiana: el placer de compartir alrededor de una buena mesa.
"Una de las primeras imágenes de la historia del cine es la de un bebé comiendo, del film de los hermanos Lumière, La Comida del Bebé (Le repas du bébé) de 1895, de este modo se instaura desde el inicio del "cinematógrafo" (así llamaron los Lumière a su invento) un vínculo natural entre los seres humanos, el cine y la comida, esta relación puede ser al mismo tiempo espontánea, sólida y complicada. Una unión que en el transcurso del tiempo dará vida a expresiones cinematográficas muy diversas, algunas veces estas serán realistas, otras dramáticas o cómicas, ridículas, grotescas, metafóricas o simbólicas, dándonos la posibilidad de hacer múltiples relaciones y de remontarnos a los más diversos temas.
Por otra parte "La Comida" "Il Cibo", sin lugar a dudas, ocupa un espacio de relieve en la vida de la mayoría de los italianos. Es así que su cine, el cual representa un importante exponente de la evolución de la cultura y las costumbres nacionales, ha puesto en escena el tema con frecuencia y eficazmente.
Por lo tanto seguir en la gran pantalla la representación de la comida de este emblemático pueblo significa también reconstruir grandes transformaciones de la sociedad italiana, ya que la comida no solo es con lo que nos nutrimos para poder vivir, también es un símbolo y una expresión de cultura, representando las diversas realidades históricas y sociales, ha estado desde siempre en el imaginario cinematográfico. Se podría decir que no existe filme donde la comida no esté presente, mostrada, preparada, comida o al menos evocada. Pero su presencia en las películas no siempre tiene la misma importancia, no siempre invita a reflexiones profundas o simplemente documenta con rigor la realidad alimenticia de un periodo histórico, como en el caso de la presente selección."
Lic. Lilian Morello
Cayó una cúpula sobre cada uno de los fieles
Algo quebró su sostén
La fe se nutre de blasfemias
Cuanto más la quiebran más robusta vuelve
El hombre frente a Dios es ciega entrega
Es vacío de una pérdida que sofoca
Es aire que el viento acuna
Es aire que el fuego abrasa
Rezan los fieles su devoción más pura
Claman por desconocidas almas
Dignas de Dios y de piedad
El aire ardió y quebró en dos la catedral
Otros fieles se adelantaron a sus ruegos
Ruegos de certera habilidad y puntería