"Se va la segunda"
Teatro Coliseo- Sábado 7 de septiembre- 21.30hs
Localidades en venta a partir de $120
En el teatro (M.T. De Alvear 1125) y a través de www.ticketek.com.ar
Porque la "primera" ya fue y cumplió 50 años hace mucho, ahora "se va la segunda" con Pancho Figueroa y Polo Román.
Cantando suenan tanto y tan bien que si cerramos los ojos, nos remontan sin duda a aquellos amados y nunca olvidados cantores nuestros.
Es obvio, 40 años cantando juntos y ahora solos los dos, tal vez sin proponérselo suenan como lo que fueron tantos años.
"Los que tuvimos el placer de escucharlos ahora, celebramos este dúo con aplausos y agradecimientos. Nos traen las mejores y más celebradas canciones de nuestro folclore de todos los tiempos", conmemora Marta Tedeschi.
Pancho Figueroa tiene una larga trayectoria en el canto y la guitarra que arranca de su Chaco natal y Polo Román, es uno de los bombisto cafayateños más populares del país. Pancho y Polo, Polo y Pancho, se juntan por el solo gusto de cantar, como quien despunta vicios de guitarrero nostálgico para presentar un espectáculo que, sin duda, será único y nos llevará desde el presente al pasado con clásicos de nuestro folklóre y desde el pasado a este presente que los tiene en el canto maduro, en el canto rodado y ese tono tan criollo y tan nuestro que emociona.
Se viene el CD! Próximamente saldrá a la venta el disco que recientemente grabaron a propósito de este reencuentro "Chacarera de un triste", "Cochero e plaza", "Cueca de la viña nueva", "De mi madre", "Luna cautiva", "Mi guitarra perdida", "Santafesino de veras", "Una rosa para mi rosa", "Zambita del musiquero" y "Zambita del patio y tierra", entre otras.
Acaso el sol no muere
Ocaso el hombre nace
Acaso el lado oscuro
Ocaso el deseo nace
Muere el sol en el ocaso
Muere el hombre en el acaso
Ocaso al oeste de una isla
Acaso el alma un punto cardinal
Qué hay detrás de cada hombre
Qué luz invisible es libre en el ocaso
Qué ser iluminado ha caído en este abismo
Hay una isla donde el sol siempre estalla
Una isla donde el hombre sólo es hombre
Una isla sin ocasos sin estrellas