Capaz de unir las tradiciones populares, cultas y chamánicas, Soema Montenegro creció en el Oeste de la Provincia de Buenos Aires entre las mezclas sonoras de quienes viven en los suburbios de la ciudad, el aroma fresco del campo y en la oreja, gracias a quienes siempre la rodearon, las historias del monte y la selva.
Organizado en conjunto con la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación, a través de la Dirección Nacional de Artes.
Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación
ENTRADA GRATUITA / SUJETA A CAPACIDAD DE SALA
Las entradas a los espectáculos se retiran con una hora de anticipación (2 por persona). No se reservan.
Una mujer invierno muere
Frío calvario la noche
Celebra a otro dios
Y para siempre
Duele y no
Cubre la arena el tiempo
Fatal la uña
La piel fatal
Qué fibra aún vibra en su costado
Oscura boca amanecida calla
Algún profeta invocará su cuello
Desvestirá su vientre en otro altar
En otra hoguera y otra noche
Y para siempre
Una mujer infierno muere
Golpea como tiempo
Y calla sometida
Tensa la cuerda ya no vibra
Muerde la boca obscena
Los dedos que rozaron su cintura