De Emilio Alfaro y Rafael Filipelli
(Argentina 1985, 92)
En junio de 1978, un periodista ve a unos hombres de aspecto sospechoso en la puerta de su edificio. Alertado por una amiga de que puede estar siendo seguido por integrantes de los Grupos de Tareas a causa de su profesión, la paranoia comenzará de a poco a consumirlo y a afectar a sus conocidos.
Dirección: Rafael Filipelli, Emilio Alfaro / Guión: Antonio Dal Masetto, Rafael Filipelli, Emilio Alfaro / Fotografía: Yito Blanc / Dirección de arte: Jorge Sarudiansky / Montaje: Óscar Esparza / Música: Jorge López Ruiz / Intérpretes: Luis Brandoni, Luisina Brando, Soledad Silveyra, Marta Bianchi, Emilio Alfaro / Producción: Emilio Alfaro, Rafael Filippelli, Augusto Giménez Zapiola
Los ojos de mi madre no están vacíos
Se despiertan con el sol de enero
Y escriben los años en la arena
Oyen las palabras de mi padre
Y pestañean mientras se pintan los labios
Un delgado cristal les da refugio
Un espejo que rechaza la luz que daña
La luz soberbia que abruma
La luz ciega que no oye
Un cristal que el párpado abriga
Centinela de un color sagrado
Los ojos de mi madre miran hacia adentro
Y cuentan un cuento en su oído
Lleno de luces y colores
Que sólo ella ve