Todos los jueves, a las 19:30 hs, en el Malvinas
Tenemos dos ceros menos que la patria, pero en los dos años del ciclo Cuatro ficciones han pasado algunos consagrados, y el futuro de las letras argentinas.
Entre los conocidos, Martín Kohan, Fabián Casas, Juan Sasturain, Claudia Piñeiro, Marcelo Birmajer, Fogwill, Rep, Jorge Boccanera, Silvia Schujer, Alberto Szpunberg, Leopoldo Brizuela, Norberto Galasso, Arturo Carrera, Daniel Guebel, Vicente Battista, Álvaro Abós, y Ricardo Raggendorfer, Sergio Pujol, Víctor Pintos. Las nuevas voces también pasaron por el ciclo: Samanta Schweblin, Oliverio Coelho, Cucurto, Mariana Enríquez, Leo Oyola, Hernán Ronsino, Juan Terranova y Félix Bruzzone.
Las letras de La Plata han tenido su lugar. Poetas con trayectoria como Osvaldo Ballina, Horacio Preler y Néstor Mux, así como la nueva poesía de Mario Arteca, Carlos Eguía, Mariano Dubín, Inés Aprea, Julián Axat, Gustavo Caso Rosendi, Eduardo Rezzano, Pablo Odhe. Y así también, la nueva narrativa de la ciudad como Eric Schierloh, Juan B. Duizeide, Daniel Krupa, Miguel Russo y Flavio Mogetta.
Desde las aulas de la universidad compartieron ideas, José Luis de Diego, Martín Malharro, Carlos Vallina, Mario Goloboff y Rocambole.
La literatura no estuvo sola en estos dos años. El cine acompañó el ciclo con Miguel Matto, Nicolás Prividera, Fabián Fattore y Cristian Jure. Le pusieron música Juan "Tata" Cedrón, Litto Nebbia, Manuel Moretti, Francisco Bochatón, los hermanos Gómez, Gustavo Astarita y la Menesunda.
Y para reanudar el ciclo, en marzo, llegan Alicia Dujovne Ortiz, Guillermo Martinez, Noé Jitrik y Fernando Noy.
Todos los jueves en el Malvinas, como siempre, a las 19:30 hs. en 19 y 51, con entrada libre y gratuita.
Organiza: Editorial Mil Botellas
Centro Cultural Islas Malvinas
Secretaría de Cultura de la Municipalidad de La Plata
Nadie oye la levedad del instante
El fruto que cae maduro antes del golpe súbito
El surco de la palabra en la lengua inmóvil
La lágrima que evade al llanto
La piel que a la mano anhela
Nadie oye el crujir del cuerpo quieto
El latido espeso del no
La garra informe del miedo
Nadie oye el oprimir del hueco en la memoria
Ni el absurdo devenir del sueño
Apenas la piedra en el ojo
Un aleteo de pestañas
Que por toda falacia vibran