Estudió en la Academia Nacional de Bellas Artes. En los últimos años de la década del 30 se despojó de la influencia de sus dos grandes maestros Fernando Fader y Cesáreo B. de Quirós. Sus obras de cuño figurativo recalan en un naturalismo exacerbado, cuya búsqueda está dirigida a plasmar el alma del paisaje serrano.
Transita por el impresionismo: Tala y posteriormente acentúa su poder de síntesis hasta llegar a signos que, nos remiten a los poscubistas por ejemplo Amor toruno y Siesta que son testimonio de un profundo valor iconográfico.
Reconocido en la historia y la crítica de arte como el más relevante animalista argentino, les confiere a los animales serranos: vacas, cabras, caballos, chivos y burros gran soltura dibujística.
Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Pettoruti
Calle 51 N° 525 e/5 y 6, La Plata (1900)
Tel.: (0221) 421-2206
musprov@ic.gba.gov.ar
La suerte juega en todas las rayuelas
Qué poder reparador promete el cielo
Cuál es la poción que brota en esta tierra
Vieja comarca encantada donde el deseo oprime
El éxodo comprende hombres abatidos
Con certera puntería alimentan la ilusión
Atrás, la tierra vasta y sus hartazgos
Adelante, el indolente cielo y el azar
Los números rigen los pies y la mesura
Árida es la tierra que la piedra toca
Seco es el árbol que la tierra tala
Sin fe vuelven del cielo los viajeros
Regresan por la piedra envenenada
Cielo de tiza donde agoniza el deseo