La fragancia de músicas y expresiones sudamericanas y argentinas buscan fundirse en su propia síntesis expresiva. Intentando un juego profundo, una trama de sonoridades en el que el sentido de las cosas se multiplica y resignifica en cada imaginario.
Señor de todos los señores
Ni siquiera usas el látigo en la espalda
Dóciles llegan a tu puerta los esclavos
Con qué disfraz los aturdiste
Tiempo irreversible y déspota
Río sin desembocadura
Haz de creer que nunca morirás
Y mueres antes de morir
No puedes detenerte en una flor
No en un rayo antes de caer
No en el último latido
La palabra amor lleva tu nombre
Nace inmortal como el deseo
Muere vacía como el hastío