Gabo renueva en cada concierto la trama, los bordes, el tiempo de esa tierra suya a la que nos invita y que ha crecido a fuerza de canciones. Poesía, música y palabra encarnadas en su voz que es puro cuerpo siendo cada encuentro irrepetible, inigualable.
Rubor de vergüenza
Rojos restos sobre el mantel
Sobre los labios morados y dulces
Jamás una palabra de amor por temor
Mudo miedo
Barranco hambriento de esperanzas
Labios cerrados en bocas cerradas
Hay una isla donde mueren los valientes
Tiembla la tierra con cada boca que se abre
Late un corazón herido
Busca una palabra como una mano que acaricia
Nada oye escaparse de los labios