En un mundo al que la globalización y el consumo a ultranza han invadido todos sus rincones se hace cada vez más difícil encontrar imágenes que remitan a las raíces profundas del ser humano en su contexto social. El trabajo de transformar la materia fue relegado por la glorificación de la intermediación y los servicios; las máquinas automáticas diezmaron a los trabajadores y las fábricas se encuentran en vías de desaparición, o subsisten ocultas a las miradas del consumidor para dar lugar a un paisaje de anuncios publicitarios.
La experiencia de encontrarse con el escultor en plena tarea, una de las más antiguas de la humanidad, es para el fotógrafo una puerta abierta a un mundo que propone nutrirse del enfrentamiento entre la voluntad del hombre y la dureza de la materia. Al presenciar el trabajo de los talladores, sobre piedra o madera, se esfuman los bordes que delimitan al arte: el obrero se revela como artista, el artista asume la condición de obrero y la escultura emerge desde lo teatral.
Quien haya conocido una forja de acero como las que existían hace tan solo treinta años sabe que es una experiencia del orden de lo mitológico. Nunca me sentí un extraño durante los cinco años que me dediqué a fotografiar los talleres de escultura: era como volver a mi pasado de ingeniero, a la forja, a la fundición, a la trafilación, a todos aquellos lugares en los que la materia se convierte en otra cosa, a veces con la ayuda de máquinas, otras bajo el esfuerzo del músculo.
Es un mundo donde se entrecruzan y fusionan el arte, la fábrica, la mina, la escena teatral y, de esta aparente confusión a veces surge como un destello, o como una fotografía, alguna claridad sobre la naturaleza del trabajo humano.
Michel Marcu
Michel Marcu
Se inicia en la fotografía a los 14 años con un curso breve en la YMCA. En 1967, a los 17 años realiza un viaje de 30.000 km. a dedo por Sudamérica y lo documenta en unas pocas diapositivas, que intentan mostrar un mundo hoy desaparecido.
Ingeniero en electrónica, ejerció durante 25 años. La fotografía nunca se alejó de su lado y reaparece con vigor en los ‘90, con fotografía de teatro, el retrato y una búsqueda personal en blanco y negro. En el año 2000 comienza a mostrar sus fotografías: en la Universidad del Salvador, en la Alianza Francesa de Buenos Aires (Piezas de un rompecabezas), en el Centro Cultural Recoleta (Manos de escultor), y nuevamente en el Centro Cultural Recoleta en el 2002 (Cadencias), en la Universidad del Cema, en la galería Arte x Arte, en el 2007 en El Camarín de las Musas (La Imagen en Escena, fotografía de teatro), en el 2008 en el Jardín Botánico de Buenos Aires (Misterioso Botánico). Además de numerosas muestras en otros centros culturales, universidades y muestras colectivas, publica trabajos en revistas: La Salida (París), Primafila (Roma), Fotomundo, la Negra, en Buenos Aires.
La muestra "El Escultor en Escena" es el resultado de una prolongada experiencia de cinco años, que Michel Marcu encaró inicialmente en la Escuela de Bellas Artes de la Cárcova y posteriormente en los talleres de Omar Estela, Javier Bernasconi y en el Museo Sívori donde también tomó la maza para tallar. Señala al respecto: "Durante esos años en que fotografié semanalmente los distintos talleres registré algunos temas que convocaron poderosamente mi atención: el clima que crea la luz sobre las texturas y a través del polvo suspendido, las manos que desbastan y penetran en el alma de la materia, y del sonido de los golpes sobre la piedra, sonido que a veces parece escucharse en una pequeña nube de polvo". Esta vivencia tenía, para Marcu, un trasfondo más profundo: "Al presenciar el trabajo de los talladores, sobre piedra o madera, se esfuman los bordes que delimitan al arte: el obrero se revela como artista, el artista asume la condición de obrero y la escultura emerge desde lo teatral".
La cantidad de fotos en blanco y negro que tomó en aquel tiempo fue enorme y se necesitaron tres años más para decantar el material, seleccionarlo y llegar finalmente a componer una muestra, la que ahora se presenta.
Organiza Departamento de Ideas Visuales
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Consultas:
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Horario de visita: lunes a sábados, de 10:00 a 22:00 hs - Domingos: de 17:00 a 20:30 hs
Maldito amor que todo lo puedes
Qué esperas que haga en este cepo
Tengo las manos entumecidas por el espanto
Tengo mi cabeza pendiendo de esta angustia
Este funeral es el banquete de los crédulos
El cadalso merecido del enamorado
Un telón caerá sobre mi cuello
Cuando este amor corte la cuerda que me atrapa
La función comienza una noche entre otras tantas
Una ilusión entre quimeras
Un sueño entre espejismos
Después vendrá el fin de la utopía
Después vendrá el otro amor
El que como el filo de una espada cae