Mariano Luna exhibe una nueva serie de pinturas de mediano formato en acrílico sobre tela y un objeto-escultura en técnica mixta para relatar, tal vez la huida a un lugar imposible, tal vez la vuelta a un origen remotísimo y primero.
A guarecerse allí donde no hay amparo pero tampoco civilización, rastros de la humanidad y sus construcciones.
Elementos del comic, el paisaje y los juegos ópticos se mezclan con desparpajo en esta muestra donde lo salvaje aparece como refugio y lo inestable como soporte.