Chiara D Odorico nació en Asunción, Paraguay. Está considerada una de las pianistas paraguayas con mayor reconocimiento internacional.
En el 2014 recibió el título de Máster en Interpretación Musical en la Escuela Superior de Música de Cataluña (Barcelona). Actualmente, desarrolla una intensa actividad musical presentándose como solista y con orquesta en distintos países del mundo, tales como: Brasil, Colombia, Estados Unidos, Italia, Francia, El Vaticano, España, Austria, Rusia, Sudáfrica, Líbano e India. En la mayoría de estas presentaciones, ha presentado y estrenado obras de compositores paraguayos.
La crítica especializada la ha elogiado en diversas oportunidades y en distintos países, tales como: Rusia "(...) una digitación llena de vida, un toque capaz de regalar sonoridades múltiples y un dominio de la dinámica poco común en una artista de su edad". Portugal "Chiara D Odorico demostró su talento y destreza a través de un selecto repertorio de reconocidos compositores europeos y latinoamericanos". Argentina "Velocidad, fuerza, sutileza, seguridad, memoria, sensibilidad para captar y transmitir el espíritu de cada época, junto a su amable presencia, merecieron largos aplausos (...)". "El público, sin dudas, descubrió en el firmamento musical, en la constelación de pianistas, una nueva estrella".
En su país, fue condecorada con el título honorífico de "Embajadora Turística del Paraguay", además recibió el "Premio Nacional de La Juventud 2016" y el "Premio Artífices del Cambio: Mujeres que Innovan y Crean", en la categoría de concertista.
Auditorio Jorge Luis Borges, Biblioteca Nacional
Fuego que devoras fuego
Por qué juegas a morder tu cola
Arde tu lomo sobre la hierba mustia
Qué imposible amor te quita el sueño
Fuego que devoras hombres
Hombres que ladran sin hambre
Por qué lames el hueso del deseo si no piensas devorarlo
Por qué te alimentas del fracaso
Queda un árbol en la tierra devastada
Último refugio de fieras famélicas
Arca de Noé en el desierto
Un mar en llamas avanza hasta su tallo
De esa agua beberá y será mágica pócima
Cuando las lenguas lo tiñan de hollín
Cuando sin hambre ladre