La obra de Chejov es la síntesis de la espera eterna. En ella aparecen grandes temas humanos en los que nos interesaba bucear. La búsqueda de la felicidad. La sensación de ver pasar la vida sin concretar los sueños. La inmensidad del dolor de ya no ser. Temas cuya vigencia trascienden el contexto histórico y social en que la pieza original fue escrita y nos siguen interpelando hoy en día. En esta versión, la acción se circunscribe a los tres personajes femeninos que dan nombre a la obra: Irina, Masha, Olga, las tres hermanas Prozorov. Obligadas por la circunstancias a vivir en un pequeño pueblo de provincia, añoran regresar a Moscú, ciudad idealizada en sus recuerdos. A través de ellas se expresan todos los conflictos de la pieza, siendo los demás personajes nombrados, recordados, mencionados sin aparecer nunca en escena. Sólo las tres hermanas.Solas.
Irina. Mascha. Olga. es un homenaje al gran escritor ruso. Un regreso a las fuentes de la vida, de los sueños. Homenaje sencillo pero sensible. Un paseo por uno de los grandes textos del maestro.
Autora: María del Carmen Sánchez; Elenco: Gisela Di Lauro, Amanda Bond y Yamila Ulanovsky; Música en vivo: Paula Tuero; Coreografías: Omar Saravia; Arte: Martín Hoffmann; Arreglos vocales: Flor Frankel; Dirección: Roberto Aguirre
Río de sal
Muelle de fuego
Qué será del agua que una vez ardió
Qué será de la última llama que aún alumbra
La lluvia de hoy dejó brasas y ceniza
Y un aliento a carne viva
Carne que a la sal se arroja
Carne que al fuego se abraza
Un perro ciego ladra al viento
Un pobre ciego reza al cielo
Nadie escucha el lamento en el vacío
Nadie oye sin oídos
Una nube de silencio cubre el día
Una nube que acecha como nube
Por última vez se oyó el correr del agua
Fuera de su cuerpo