arte in-situ conjuntamente con el Museo Fueguino de Arte de Río Grande, tienen el agrado de invitarlos a la muestra Humedales, intervenciones en el espacio natural el Jueves 13 de Marzo a las 18hs.
La exhibición está compuesta por la documentación fotográfica y audiovisual de los Encuentros de Arte y Naturaleza realizados en las islas del delta entrerriano (Islote Benito, Islote Curupí I y II)
En cada encuentro, artistas provenientes de diferentes ámbitos de las artes y de distintas regiones del cono sur, fueron convocados para que realicen una obra in-situ, con elementos recolectados en el lugar. La idea consistió en proponer un encuentro de intercambio, colaboración y reflexión sobre el arte y el medio ambiente.
PARTICIPAN: María Jesús Álvarez (Paraná,Entre Ríos), Carlos Battauz (Entre Ríos), Mariana Brihuega (CABA), Rodrigo Bruna (Santiago,Chile), Isabel Caccia (Río Ceballos, Córdoba), Diana Campos (Victoria, Entre Ríos), Alejandro Cerávolo (Paraná, Entre Ríos), Valeria Conte Mac Donell (San Martin de los Andes, Neuquen), Marcelo Federico (Adrogué, Buenos Aires), Gustavo Fernandez (Montevideo, Uruguay), Daniel Fitte (Sierras Bayas, Olavarría, Buenos Aires), Alejandra Flichman (París, Francia), Juliana García (Neuquén), Laura Glusman (Rosario, Santa Fé), Alejandra Gonzalez Soca (Montevideo, Uruguay), Mane Guantay (Tucumán), Guillermo Hennekens (Paraná,Entre Ríos), Amelia Herrero (CABA), Hilando las Sierras (Río Ceballos, Córdoba), Karen Macher Nesta (Lima, Peru), Viviana Macias (Olivos, Buenos Aires), Francisco Mateos (Paraná, Entre Ríos), Esteban Ottaso (Paraná, Entre Ríos), Maximiliano Peralta Rodríguez (Santa Fé), Cintia Clara Romero (Santa Fé), Nilda Rosemberg (Bahia Blanca, Buenos Aires), Francisca Ruiz Obligado (Lago Puelo, Neuquen), Irene Serra (CABA) Noelia Toscano (CABA)
Que no se ahoguen mis ojos en la niebla
Que no vuelva el recuerdo a devorarme
Que la voz que me atormenta no sea tuya
Que nada cambie de lugar
Que nada vuelva a su lugar
Que no se invoque al rito de la noche
Que sea sol lo único que brille
Comeré las uvas del silencio
La carne magra del desánimo
El pan mustio que me nutre
Que no deje marca el pelo al desplomarse
Que la piel resista aquella lluvia
Que ninguna tempestad acuda a otro llamado
Estos huesos me delatan
Que todo sea cielo y bendición
Y que nada pase