En un nuevo ciclo de "La Mesita de Luz" Luisa Kuliok recibirá a Julieta Diaz
Será el próximo miércoles 29 de septiembre a las 19.30 horas en el Centro Cultural "Caras y Caretas".
Buenos Aires, martes 21 de septiembre de 2010. El próximo miércoles 29 de agosto a las 19.30 horas, Luisa Kuliok volverá a presentarse en el ciclo "La mesita de Luz" en el Centro Cultural "Caras y Caretas", un encuentro en el que la invitada será la actriz Julieta Diaz.
El Ciclo es una propuesta donde el invitado, referente importante de su quehacer en el sentido amplio de la cultura, interactúa con la conductora. Desde los libros que hoy tiene cerca de su cama, hacia aquellos que lo formaron o influyeron.
Una puesta innovadora en la que se combina la vida y la literatura en el entrevistado, las intervenciones de Luisa Kuliok, con su estilo particular, el público y los libros como eje que articula parte de nuestra vida.
En "La Mesita de Luz", la literatura no es enfocada desde su mero aspecto académico o intelectual. Actriz e invitado se sumergen en una charla en la que el placer por los libros y la actividad creadora son el principal objetivo, "para acercarnos a los libros queridos, los primeros, los de la infancia, los del siempre, los de la Mesita de luz", afirma Luisa Kuliok.
Miércoles 29 de Septiembre a las 19.30 Hs.
Centro Cultural Caras y Caretas
Venezuela 330
Tel.: 5354-6618 - Martes a Viernes de 14 a 19 horas
centrocultural@carasycaretas.org.ar
www.carasycaretas.org
Entrada Libre y gratuita
A fuego lento quema Noé su arca
Bajo el casco arde un fuego manso
Un fuego noble
Arde con la tenacidad del hambre
Confía en que en horas o en días devorará la madera
O en meses
O en años
Sólo sabe el fuego del instante atemporal
Del punto ciego de todas las agujas
Donde el segundo voraz tiene la letanía del lustro
Le llevará ese instante consumir la nave
A ningún salvaje protegerá el arca
Cada cual habrá anidado en su infierno
Perplejo como un náufrago
Noé contempla la condena
Esa pena durará horas o días
Meses o años
Hasta que no exista arca milagrosa
Y todo vuelva a suceder
Cuando el deseo nos queme las manos
Y nos llene de besos