Roberto Scafidi es uno de los pintores más originales de su generación. Su producción atraviesa una serie de períodos que se van solapando cronológicamente y que coinciden en una especial atención por el color. Su preponderancia se siente de manera inequívoca: «Amo el color, el aspecto de labor manual e intelectual que implica.» Pero la culminación de su estilo más personal arriba con su experimentación en el campo de la abstracción geométrica. En sus trabajos color y forma interactúan de acuerdo con una ordenación muy estudiada de los principios pictóricos, provocando una suerte de simbiosis entre dibujo y color. Un espacio geométrico, organizado en bandas de colores que se cruzan formando ángulos, dicta el ritmo sincopado, sinestésico de la retrospectiva que presentamos, que abarca su producción en el período 1994-2009.
El juego de Scafidi
Roberto Scafidi es el inventor de su propio juego. Su estar en el mundo es su ir siendo en él, ya que lo va definiendo a este en la marcha de acuerdo a ese juego que va construyendo como un jugador de ajedrez ¿Con quien lo juega? Con el fantasma de su propio ser que se va revelando en ese acto, pero que para él es el universo que convoca. Y digo ahora universo (concepto abstracto) porque parece más adecuado que el de mundo (potencialmente figurativo).
Pero, como un músico que connota sin denotar, hace sentir en su obra el ritmo de la vida particularmente urbana, continuando un camino iniciado por Mondrian con Broadway Boogie Woogie: el jazz visual. Pero, por esto mismo, la pintura de Scafidi tiene que ver con la de Mondrian, como puede relacionarse una composición de jazz de hoy con otra de hace casi un siglo. Al hacer esta afirmación estoy muy lejos de asociar la obra de Scafidi con el arquetipo que todos tenemos con la obra general de Mondrian, solo estoy aludiendo a una obra excepcional en el quehacer de este artista. Cuando hablo de jazz visual me estoy refiriendo a la aplicación en la pintura de una característica de la mayoría de los estilos de jazz: el ritmo se nutre de la reciprocidad entre un impulso continuo y unos desplazamientos mínimos e irregulares de los acentos.
Las variantes del refinamiento de Scafidi y su humor implícito, su sabiduría de oficio, su permanente lucidez que le hace renovarse con gran libertad en forma permanente, van definiendo una de las contribuciones más originales e importantes de la pintura de su generación.
Luis Felipe Noé
Marzo, 2009
Horarios
Martes a viernes de 12 a 20 hs. Sábados y domingos de 10 a 20 hs.
Entrada libre y gratuita. Quienes deseen contribuir con la Asociación de Amigos del Palais de Glace, puede adquirir un bono contribución de $2
Direccion
Posadas 1725, Ciudad Autónoma de Buenos Aires