Ciclo
Keaton corto
Durante todo el mes
Entre 1920 y 1923, Keaton protagonizó y dirigió (casi siempre en colaboración con Eddie Cline) diecinueve cortometrajes en los que se pueden hallar todos los rasgos que luego caracterizaron sus films de largo metraje: la inventiva infinita para resignificar todas las cosas y sus funciones, la destreza física, la transgresión de todos los tabúes por el humor y desde luego la pasión por la mecánica, no sólo de los objetos sino también del relato cinematográfico y de la puesta en escena. Con esas y otras herramientas llevó al cine una visión del mundo pragmática y fatalista, pero al mismo tiempo creó un personaje estoico, animado por una inteligencia prodigiosa al servicio de la voluntad de sobrevivir. Malba Cine dedica el mes a la revisión de estos films. El viernes 18 a las 21:00. y todos los domingos a las 22:00, las funciones serán acompañadas por música en vivo a cargo de la National Film Chamber Orchestra.
JUEVES 3, 21:00
Una semana + El espantapájaros + El convicto 13
VIERNES 4, 21:00
Una semana + El espantapájaros + El convicto 13
DOMINGO 6, 22:00
Vecinos + La casa embrujada + Mala suerte + MV**
JUEVES 10, 21:00
Vecinos + La casa embrujada + Mala suerte
Viernes 11, 21:00
El teatro + El chivo*
DOMINGO 13, 22:00
Los parientes de mi mujer + El helado norte + El nido de amor + MV**
JUEVES 17, 21:00
El barco + El carapálida + Policías
VIERNES 18, 21:00
El barco + El carapálida + Policías + MV**
Domingo 20, 22:00
La casa eléctrica + Sueños diurnos + El aeronauta + MV**
JUEVES 24, 21:00
La contraseña + El teatro + El chivo
VIERNES 25, 21:00
El herrero (versiones 1 y 2)*
DOMINGO 27, 22:00
La contraseña + El teatro + El chivo + MV**
JUEVES 31, 21:00
La casa eléctrica + Sueños diurnos + El aeronauta
* Funciones gratuitas
** Funciones con música en vivo
No es el tiempo la distancia
el hueco invisible
el labio en la sal
el error en los ojos
No es la falta en recorrerla
la voz tras puñal
el despertar solitario
la mañana a las seis
No es espejo la mentira
el coral de los ojos
la ruta de las manos
la madera diurna
No es el aire ni las hojas
ni el sol, nudo del cuello
ni la arena ni la historia
ni la cuerda ni el silencio
No es lo lento de una tarde
que jamás llegará a tiempo
ni desnudará la daga
la memoria de un reloj urgente
cuando las tablas vuelquen noches
y una historia se descuelgue
con la marca de una soga
con el único color
de los amores muertos