Jueves 9 de enero de 2014 a las 19:30
La cantautora de San Nicolás presentará temas de su disco Raíces Arrancadas: composiciones originales como la Tonada del sol para mi madre, la zamba Justo ahora o la chacarera que da nombre al disco; y obras del cancionero popular argentino y latinoamericano de autores como Violeta Parra, Chabuca Granda y Chico Buarque.
Anabella Zoch estudió Magisterio de Música en la Escuela Popular de Avellaneda; Música con Especialidad en Canto en el Conservatorio Manuel de Falla, y Musicoterapia en la UBA. Fue Revelación del Festival de Cosquín 1996, y Revelación y Consagración del Festival Baradero 1995 y 1996. Su primera canción grabada fue "Justo ahora" en la voz de Tamara Castro, producida musicalmente por el guitarrista Juanjo Domínguez. Vivió 9 años en España, donde concursó en el Festival de Benidorm 2003 y fue Preparadora Vocal para Sony Music Madrid. Se unió a Festival para Amnistía Internacional, Intermon Oxfam y giró por toda España cantando Obras del Cancionero Sudamericano.
Asimismo, se presentó en el Latin Festival de Londres UK, y dio conciertos en Amsterdam (Holanda) y Berlín (Alemania). En 2008, realizó una gira con Leo Sujatovich (integrante de Spinetta Jade) por ocho festivales de tango, por la costa sur de España, culminando en Festival Internacional de Cine de Sevilla en 2009, y el Festival Mundial de Tango de Seinajoki (Finlandia) en 2010. A su llegada a Argentina, se unió a Leo Sujatovich y a Lucho González en formato de trío (voz, piano y guitarra). Actualmente reside en San Nicolás, donde abrió su Escuela de Canto.
Llueve sapos en todos los aljibes
Rompen las gotas en el tambor del techo
Es la lluvia que crepita
Es encierro el barro que devora
Llueve magnolias secas
Un diluvio sagrado llegó como condena
Llueve ángeles y lápidas y espadas
Llueve donde nada llueve
Se hunde la tierra en la tormenta
Un vientre de niño la somete como nube
Agita sus piernitas de manteca
Muerde sus deditos de leche
Y suelta la risa inocente
Que hasta al huraño sol despierta
Abril nos libra de un cielo mutilado
Ese nombre apocado que sin culpa ríe