Un retrato íntimo y familiar que retorna a las raíces de una tierra inexplorada y transformada por la quinua, un llamado para dialogar con la tierra, con una comunidad y con la propia naturaleza
El rodaje del documental se realizó en Villa Alota, al sur de Potosí, una zona que ha crecido y que poco a poco se transforma con el auge económico de la quinua. Irineo Bautista, el protagonista de esta historia, es un comunero que ha regresado a este lugar junto a su familia después de veinte años de haber vivido en la ciudad: entre sus objetivos está el de cultivar la quinua, pero, sobre todo, el de enseñar a sus hijos los valores culturales de su comunidad y la vida en la naturaleza.
Dirección y Guión: Ariel Soto, Eduardo Paredes / Fotografía: Eddy Vasquez / Montaje: Irene Cajias / Música: Manuel Estrada / Con la presencia de: Irineo Bautista Mamani, Ingrid Guizada, Doroteo Huanca, Romer Huanca / Productora: Rodante Films
En mi gata duerme la noche
Blanca de estrellas duerme
Sueña junto al cristal de sus huesos
Se tiende la noche mansa
Ovilla el cuerpo como leño en la nieve
Como lana que se teje
Descansa el hocico sobre sus patas dóciles
El hocico que mendiga
El que por cariño besa
Es reflejo de luna que el pelo derrama
Es espera y es silencio
Son los ojos los que imploran
Los que la noche cierra
La arrulla una voz que huele a recuerdo
Un recuerdo noble que la noche guarda