Espacio: Auditorio
Es un privilegio inaugurar la 5ª Temporada de la Usina del Arte junto a una artista de la talla de la carioca Leny Andrade, acaso la más virtuosa y magnética de las intérpretes de samba-jazz de las últimas décadas. Si el New York Post la definió como la "Sarah Vaughan de Brasil", para Tony Bennett el símil es con otro peso pesado: "La Ella Fitzgerald de Brasil". Esos cruces alcanzan para ubicarla, hoy como ayer, entre las mejores voces del planeta.
Su estilo, ecléctico desde sus comienzos, fue refinado por el advenimiento de la bossa nova, género a través del cual, como bien informa Allmusic.com, Andrade supo refractar elementos del jazz para crear un estilo único. Ese mismo por el que el gran Paquito D'Rivera la colocó a la cabeza de su panteón de cantantes. Leny Andrade recorrió el mundo magnetizando con su voz y su energía, presentándose con artistas como D'Rivera, Ron Carter, Gonzalo Rubalcaba, Eumir Deodato, Francis Hime o el Sergio Mendes Trío.
En esta tierra los refugios son de fuego
Y el aire abriga como manto de agua hirviendo
Ha llegado la noche antes de que la tarde asome
Y el hombre se quiebra como un papel calcinado
Nadie oye el crepitar de la piel
Nadie oye el corazón que aún late
Ahora cae una lluvia más débil que el hollín
Ahora caen las últimas gotas de cielo
Aire como fuego
Fuego como tierra
Tierra como agua
Agua como aire
Sobre un cielo que arde no habrá otro cielo
Sobre la tierra que arde no habrá otra tierra
Sobre un hombre que arde no habrá memoria
Una hélice gira sobre una nube de escombros
Ruge ante la mirada de nadie
Lejos el cielo devora el último aullido
Aún los recuerdos llueven