Cuarteto Ricacosa (Uy)
presenta "GURÍ"
Sábado 4 de noviembre | 21hs
Salas Caras y Caretas
Sarmiento 2037, CABA
Anticipadas en boletería o TuEntrada.com haciendo click acá: http://bit.ly/2eG7FoA
Mejor Disco de Tango | Premios Grafitti 2017
El Cuarteto Ricacosa (Uruguay) presenta por primera vez en Buenos Aires su disco GURÍ. Luego de Bien Parejito(2008), Cimarrón (2010) y En el Solís (2011), en el año 2016 editan su cuarto disco llamado Gurí.
Sobre el Cuarteto RICACOSA
Son referentes de un modo actual uruguayo de sentir y recrear el universo del tango. Un estilo de tango que va hacia la milonga y vuelve por el candombe, entrecruzándose una y otra vez por el toque privilegiado de sus guitarras.
El Cuarteto Ricacosa ha recorrido teatros y festivales de todo el Uruguay. Luego de varias presentaciones en Brasil, Argentina y Paraguay, en junio 2013 emprende una extensa gira por Colombia, Venezuela, Panamá y Costa Rica. En agosto de 2014 realiza una gira por Noruega, Dinamarca y Suecia y en septiembre del mismo año participa del Festival Internacional de Tamaulipas (México) actuando en diez ciudades de ese estado. Durante el 2017 realizó una gira por Chile. En esta oportunidad, se propone realizar dos funciones en las ciudades de Rosario y Buenos Aires.
El grupo está integrado por Matías Romero (guitarra), Camilo Vega (guitarra), Martín Tejera (guitarrón y voz) y Sebastián Rey (guitarra y voz), una formación tradicional en la música criolla del Uruguay que recorre estilos criollos como milongas, candombes y gatos.
Tracklist
1. La Catinguda | Milonga
2. Gurí | Litoraleña instrumental
3. Chapado a la antigua | Tango
4. A Mario Nuñez | Tango instrumental
5. Sueño de tango | Milonga
6. Habanera de monte vi | Habanera
7. Milonga de los tordos | Milonga instrumental
8. Del sentido humano | Vidalita
9. Alma de botón | Vals
10. Mate amargo | Milonga (de Amalia de la Vega - Tabaré Regules)
11. La fulana | Milonga (de Alberto Mastra)
12. Serenata oriental | Vals
Fuiste recubriéndome
mármol de furia y pena
pedestal de hielo
deshojándome en espinas
en pétalos exactos
en piedra movediza
en claves de mí
Fuiste derritiéndome
tallo a tallo
asfixiando las haches
respirando bronces agitados
aire rancio
agónicos silencios de cursivas
Fuiste negra blanca y fusa
amalgama
tres compases
un cielo a cuatro espacios
infierno en cinco líneas
silencio de redonda
cincel en si bemol
Talabas cada letra –cada músculo–
transcribiste un do en menores
un tres por cuatro
aliviaste una nota –la primera–
acentuaste otra nota –la olvidaste–
elegiste el cincel como palabra
el martillo una vez
y otra vez
y otra más
Golpeabas cada letra con mi nombre
la armonía de la roca deformada
–el hielo en andante–
rescataste mi boca
mi cuello de sílice
mis dedos intactos
músculos convexos
–mineral revelado–
relevado y converso
transportado
a tu lengua
Olvidaste el líquido –la piedra–
la pared uniforme
la incisión primera
la magnífica obertura de los labios
el color amarillo
lentamente
el color amarillo
y me cubriste de forma
–sin arcilla–
colosal y desnudo
–sin arcilla–
como un desierto en otoño
lentamente
en otoño
Quebrantaste la furia –las piernas–
tu deseo de única
y giraste aliviada
tan creadora y tan dueña
yo, de mí,
tan perfecto y esclavo
de unos dedos de artista
manos en gubias que huelen
a vacíos paréntesis
a inmóviles ocres
a disonantes duetos
en claves de mí
Huele a mármol
ahora huele a mármol
a tiempo asimétrico
a lluvia de erres
a tinta esparcida
Huele a huesos tallados
a notas ligadas al óleo
a tiempo fuerte pasado
a tiempo débil presente
Pero la oración era otra
el bloque aún misterio
mi cuerpo tu mente
solo de piano tus manos
subrayándote a tiempo
golpe a golpe –al unísono–
el tallo inminente
la raíz desterrada
La oración era otra
destallabas palabras
buscabas savia en el verde
–en el mármol–
desconocías la piedra
te licuabas en notas
en metros
en centímetros
si es que estabas
o no
Me veías humano –tan piedra–
conjugabas mis músculos
descubriste el espejo
el velo descorrido
la quinta aumentada
el cincel en el piso
el punto y aparte
tus brazos pulidos
tus ojos concéntricos
–el túnel–
tu mano en la piedra
–el lienzo–
el ocre en tu pecho
–los ocres–
No he podido imitarte
tallarte en el aire
quitarte la piedra
preferirte en bemoles
subirte una escala
–las eses por ces–
escribirte en mayúsculas
en puntos suspensivos
en cuerdas sostenidas
en mi mayor
Un conjunto de verdes
amarillos y otoño
te descorren el velo
el mármol por lienzo
el cincel por pincel
y mis dedos –martillos–
en colores ahogados
sobre el blanco dibujan
tus manos de piedra
tu cuerpo de ocre
tus ojos cerrados
azules cerrados
quemando las horas
frente a un mismo espejo
golpeando la piedra
–el hielo–
tallándome.