En una familia donde se vive una mutua y constante dependencia, Antonia convive en otro espacio- tiempo. Antonia no sale de su casa y en la convivencia familiar se generan tensiones con Lorenzo, su hermano, y Ursula, su madre.
Antonia vive a partir de su imaginación, que le permite soñar con otro mundo, un territorio donde Frida Kahlo representa la posibilidad de un ideal a seguir, la posibilidad de creer en ella misma y de configurar su mitos como una realidad fantástica.
En esta frágil telaraña familiar de dependencias una grieta crece. Lorenzo tiene planes de viajar a otro país y abandonar el nido familiar. Al mismo tiempo que Maxi, un amigo de Lorenzo, irrumpe en sus vidas cuestionando la realidad de Antonia y su cosmovisión del tiempo y de la vida. El mundo imaginario de Antonia que la refugia de una sociedad donde los sueños solo se miden en valores de trabajo, hacer y dinero
Todo es música
Vibra liviano el aire en el oído
Huele a jazmines
Es cereza el primer beso
Es almendra la piel que roza
Todo es cuerda
De esa música nacerá un hijo
Vuelven las manos pequeñas
El desvelo de los primeros pasos
La risa libre
Todo es viento
De esa cuerda nacerá una voz
Florecerán senderos tendenciosos
Lo tentará el de la locura
Olvidará lo que dejó
Todo es ciclo
De ese viento nacerá un canto
Liviano
Vibrará el aire en el oído
Nuevamente