En una familia donde se vive una mutua y constante dependencia, Antonia convive en otro espacio- tiempo. Antonia no sale de su casa y en la convivencia familiar se generan tensiones con Lorenzo, su hermano, y Ursula, su madre.
Antonia vive a partir de su imaginación, que le permite soñar con otro mundo, un territorio donde Frida Kahlo representa la posibilidad de un ideal a seguir, la posibilidad de creer en ella misma y de configurar su mitos como una realidad fantástica.
En esta frágil telaraña familiar de dependencias una grieta crece. Lorenzo tiene planes de viajar a otro país y abandonar el nido familiar. Al mismo tiempo que Maxi, un amigo de Lorenzo, irrumpe en sus vidas cuestionando la realidad de Antonia y su cosmovisión del tiempo y de la vida. El mundo imaginario de Antonia que la refugia de una sociedad donde los sueños solo se miden en valores de trabajo, hacer y dinero
La lana hilvana la noche
Abren la trama las agujas de las horas
En cada punto cuenta los días
Blanca una abuela teje
Noches cielo que la vigilia alumbra
Un rocío nuevo turba las hojas lentas
Esta luna de castañas prueba el aroma del café
Lleva los ojos abiertos del pez que en el mes habita
Hay un lugar donde el destino estalla
La grieta donde se vierte la fe
Un cáliz que derrama el vino
Una herida como promesa abierta
Hace tiempo esta piel se volvió marzo
Y es tan único el vacío