V BIENAL DE ARTESANÍAS DE BUENOS AIRES
Coorganizado con la Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico Cultural de la Ciudad de Buenos Aires
Exposición de las obras seleccionadas, mencionadas y premiadas del Concurso.
Inaugura: Jueves 24 de octubre de 18 a 20.30
Cierre: 15 de diciembre
"Ser artesano es narrar historias con las manos, contar lo que veo, imagino y añoro, es la soledad del taller y la nostalgia por lo que me falta crear, es mate amargo que se enfría... es escuchar una canción que inspire cada golpe de maza"...
Testimonio de Rubén Rodríguez - artesano premiado en madera
Desde hace diez años que en nuestra ciudad se realiza la Bienal de Artesanías de Buenos Aires. El objetivo es jerarquizar la artesanía contemporánea como Patrimonio Cultural de la Ciudad y contribuir a la formación de una colección permanente de artesanías urbanas en el Museo.
Serán expuestas en esta V edición obras de más de cincuenta artesanos en alfarería, cueros, madera, metal, textiles, vidrio y otros materiales. Muchas de estas obras Los premios adquisición fueron comprados por la Comisión de Patrimonio para formar parte de la Colección del Museo. Junto a las menciones forman parte de un catálogo que será presentado en la inauguración.
Los primeros premios fueron otorgados a Matias Conci, Paula Ferreiro, Néstor Rodríguez, Silvia Roldán; Gastón Contreras y Santiago Galli.
El jurado en esta convocatoria estuvo compuesto por Graciela Toribio, artesana en vidrio; Luciano Polverigiani, artesano en cerámica, ambos premiados en la IV Bienal de Artesanías, Emilio Patarca, maestro orfebre; Ana María Dupey, especialista en artesanías y Andrea Fontenla, curadora y artista, designada por la CPPHC. Como reconocimiento a su labor en la dirección del Museo de Arte Popular José Hernández, se nombró además jurado emérito a Ana María Cousillas.
(En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha
muerto como del rayo Ramón Sijé, con quien
tanto quería.)
Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
Alimentando lluvias, caracoles
Y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofe y hambrienta
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte
a parte a dentelladas secas y calientes.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de mis flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas...
de almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.