Pizani sigue explorando su interés acerca del uso de objetos y a la realización de puestas en escena ya desplegados en trabajos anteriores. En esta ocasión, presenta una serie de fotos que desarrolla la idea de una relación de carácter mágico entre los elementos que las componen. Podría pensarse como una escena monumental que se rompe en pedazos y donde luego sus partes buscan reencontrar el lugar que les era propio. Sólo que ahora ese lugar no existe y aquellas otras partes que acompañaban ya han cambiado. El objeto ya no es el objeto y la persona ya no es la persona.
Inauguración: jueves 5 de marzo 18 h
Cierre: domingo 5 de abril
Sala 12
Tan falaz el poeta escribe
Tanta palabra rota
Tanto temor devoto
¿Qué pócima vierte la tinta de su pluma?
—Si no es profano el verso es nada—
Blasfema el poeta
Perjura sobre el papel inmaculado
No faltar a la verdad incuestionable de la fe
Con el puño hereje escribe un poema
La letra abominable le muerde la mano
En el cuello impuro le hinca los dientes
Cae el cuerpo desmembrado del poeta
Hueco por dentro como árbol viejo
Fiel a su destino de hoguera