Obra de danza de David Señoran
El grupo de artistas y autogestores que conforman la agrupación de trabajo artístico llamada Proyecto Suelto, se han reunido para llevar adelante este espectáculo teatral danzado.
En el marco del Centro Cultural Borges y su espacio Experiencias en escena - que promueve la exploración escénica mediante cruces que generen producciones interdiscilinarias -, la obra de danza que dirige el coreógrafo y actor David Señoran se estrenó recientemente en la pequeña sala Norah Borges.
La misma se centra en torno a una trama simple: las relaciones vinculares; y en torno a ella expande la investigación sobre el amor y el desamor, lo ridículo, las obsesiones y los mandatos sociales.
Si me colgás, te mato toma un tramo corto en la vida de una joven pareja, formada por Marcos ( Luis Sodá ) y Clara (Belén Ortíz ), que sintetiza un conflicto y permite entrever mediante la propuesta coreográfica los eslabones que finalmente desembocarán en una crisis de la relación amorosa. Es justamente una pieza de danza sin uso de la voz, pero la interpretación de sus protagonistas da cuenta de sucesos y sentimientos que se alternan entre un paso y otro de la obra.
Apoyados fuertemente en el aspecto audiovisual y musical, aborda sin pudor temas como las influencias, lo snob y lo patético de por qué "No queremos saber la verdad, sino construir nuestra farsa". Y partiendo de este planteo sobreviene la siguiente pregunta ¿Cuál es el lugar que ocupa el deseo, la rutina y el desamor en nuestras vidas?.
Ambos personajes, como nos sucede a casi todos nosotros, desean una vida emparejada, feliz y con amor. Sin embargo esta obra se ubica en uno de los momentos de saturación en la relación: cinco días que terminarán en un trágico falso final.
La coreografía pautada según movimientos propios del flying low abunda en trabajos de piso, saltos al ras del suelo y giros fuera del eje central del cuerpo, además de variaciones de partenaire contemporáneo. En una suerte de repetición intencional de secuencias, Señorán ha decidido poner la atención sobre lo interpretativo, haciendo que el público focalice en aquellos aspectos que le dan entidad a cada momento. Así ocurre que a un mismo desarrollo motríz, la calidad de los cuerpos, velocidad, matices, gestos y acentuación musical modificará el significado.
Esto parece demostrar que existe una linguística de la danza, ya que se devela que al igual que pasa en cuanto al habla el código de signos puede ser innumerable debido a los significantes que trastocan significados de intención.
La estética es algo que, de movida, se nota ha sido parte de las preocupaciones de los creativos de esta pieza. Mediante recursos sonoros y visuales - hay tres músicos que tocan en vivo, proyecciones y papeles escritos que cuelgan incluídos en la puesta - han podido llevar al espectador por un viaje hacia la intimidad de estas dos personas.
Muy buen trabajo de los artistas en escena, sobre todo de la bailarina Belén Ortíz que emociona con su papel femenino, a la vez que articula sus conocimientos sobre danza contemporánea al momento de bailar los duos y solos que se suceden durante toda la obra.
Intérpretes: Luis Sodá / Belén Ortíz
Música en vivo: Martín Freiberg
Diseño de Iluminación: David Seiras
Diseño de vestuario: Giselle del Corral
Diseño audiovisual: Luciano Crispi / David Señoran
Realización de lámpara: Mariano Monaco
Asistente de producción: Augusto Mazzeo Orsini
Asistente coreográfica: Belén Ortíz
Asistente de dirección: Luciano Crispi
Dirección y puesta escena: David Señoran
Todos los sábados 21hs. ( Mayo, Junio y Julio )
En el Centro Cultural Borges / Auditorio Norah Borges
Querré que me liberes de todas las batallas
De la del miedo, de la del amor
Y querré claudicar en todas ellas
Cuando la piel caiga como espinas
Un dragón lanza fuego por la boca
Agita el látigo que azota con la cola
Cubriré tu cuerpo con mi cuerpo
Hasta que esta paz sea sepulcro
Me librarás de todas las condenas
Dentro de mi cuerpo está tu cuerpo
Que nada sabe y a nada teme
La hoguera es la última derrota del hereje
Se incendia el hombre en otros hombres
Inútiles cenizas que la tierra olvida