Pinturas
Este tiempo del paisaje en la obra de Guadalupe Fernández es una suerte de compendio de lo que transcurre, se modifica y transforma, es una manera de verificar y fijar su paso a través de las peculiaridades de las estaciones, ya sean deshojadas soledades invernales o floridas y rumorosas primaveras. Pero también significa prestar atención y asentar la contingencia climática de un cielo nublado que lo platea todo o una noche límpida que contagia de azules las aguas del río, aún de este río "color de león", tal como lo caracterizara Leopoldo Lugones en su poema "A Buenos Aires". Es también un momento de la vida en que se mira hacia afuera para ver más claramente hacia adentro y los pintores tienen la virtud de dar a conocer este proceso por medio del poético lenguaje de sus telas.
Centro Cultural Recoleta
Sala 5
Junín 1930 (C.P. 1113) Buenos Aires
Lunes a viernes de 14 a 21 hs.
Sábados, domingos y feriados, de 10 a 21 hs.
Tel.: 4803 1040
Te odio
Oh dios te odio
por negarte imperfecto
por haberte endiosado
o dios no sabe que los odios
los odiados
no son dioses
ni adioses
ni son dos en un adiós
crucificados
Te odio
Oh dios te odio
en dosis de adioses ausentes
odio tus sábanas de noche
tus halos de olas despobladas
tus holas olvidados
tu alado sol desolado
tu nunca siempre
tu yo a mí
tu solo dios
tan solo dios
Te odio
Oh dios te odio
por único y salvarte
por la herida y no herirte
por concebirte dios
por concebirme dos
un solo dios
acaso dos
ocaso dios
adiós
a dios