Pinturas
Este tiempo del paisaje en la obra de Guadalupe Fernández es una suerte de compendio de lo que transcurre, se modifica y transforma, es una manera de verificar y fijar su paso a través de las peculiaridades de las estaciones, ya sean deshojadas soledades invernales o floridas y rumorosas primaveras. Pero también significa prestar atención y asentar la contingencia climática de un cielo nublado que lo platea todo o una noche límpida que contagia de azules las aguas del río, aún de este río "color de león", tal como lo caracterizara Leopoldo Lugones en su poema "A Buenos Aires". Es también un momento de la vida en que se mira hacia afuera para ver más claramente hacia adentro y los pintores tienen la virtud de dar a conocer este proceso por medio del poético lenguaje de sus telas.
Centro Cultural Recoleta
Sala 5
Junín 1930 (C.P. 1113) Buenos Aires
Lunes a viernes de 14 a 21 hs.
Sábados, domingos y feriados, de 10 a 21 hs.
Tel.: 4803 1040
El revés de las manos sobre el agua
Entre las palmas una luna enorme
Todo es noche y todo es día
Día en los pies, sobre la arena
Noche en la oscura sombra de este nombre
Hay un hombre que horada en otro hombre
Otro hombre vacío de sed
Vacío de justicia
Un hombre aguarda la sentencia
Ajeno a los días
A las noches sin vino
A una mujer que espera
Será su nombre en aquel hombre
El que detenga la mano incorregible
El que derrame el agua que no absuelve
El que convierta en sangre lo que toca
—Toda falsedad mueve montañas —dijo Pilato
Y con fe hundió sus manos en el agua
Con esa fe que otro dios gobierna