El amor, en algunas de sus infinitas formas. Las relaciones -ocasionales o con historia- que transforman a las personas. La obra se propone mostrar - en unas horas de estas vidas que comparten un mismo espacio- cómo los otros nos modifican, irremediablemente.
Los que merecen ser amados presenta un espacio de tránsito. Un burdel. Allí viven una madama, sus prostitutas, la encargada de la limpieza, la cocinera y un sastre. Han llegado, de paso, una modista que debe entregar un trabajo, una pareja que no logra el encuentro, un muchacho sumamente introvertido, una joven embarazada y dos hermanas con un largo pasado/rivalidad a cuestas.
Pero ocurre el amor, y lo hace con diversos matices. Puede ser plácido o tormentoso. Puede ser transparente o enredarse en secretos inconfesables. Puede, con la noche, traer pesadillas. Y aún así, decir que vale la pena amar.
Cerca del final, nadie es quien era. Tampoco la propuesta estética de la obra que parte de una suerte de costumbrismo para transformarse una y otra vez, en vorágine
Actúan: Mailén Cárdenas, Gabbo Checura, Belén Coluccio, Raúl Delgado, Haydeé Ferreira, Toti Guerra, Cristina Lovay, Ana Mangerino, Agustín Ordiales, Indio Pavone, Paola Reta, Adela Sánchez y Alejandra Sánchez.
Dirección: Raúl Delgado, Cristina Lovay y Alejandra Sánchez.
Música Original : Guillermo Cácharo.
Sonido: Daniel Ojeda.
Escenografía y vestuario: Diego Prenollio y Julieta Saavedra.
Entrenamiento corporal: Belén Coluccio.
Entradas: General $40.- Estudiantes y jubilados $20.-
Encontrá descuentos en Alternativa teatral, Clarín 360, Club personal, Club Arnet e Integro.
Reservas al 4961-9562 // 4962-9420
Más información de la obra y sus funciones en teatraje@gmail.com o ciaostinato.blogspot.com
Sábados 8, 15, 22 y 29 de octubre de 2011
20 Hs.
Teatro IFT
Cayó un ángel
Tan minúsculo
Tan alado
Tan cruel
Descalzo erró el pedestal celeste
Qué duda habrá cobrado tal venganza
En qué rojo laberinto se habrá perdido su mirada
¿No habrá oído a su lira vibrar?
Ahora yace de espaldas en la tierra
Abiertos los brazos
Las alas inútiles
Cayó cóncavo entre la cúpula y el campanario
Golpeó contra el bronce que atormenta
Fueron tres martillazos secos
La oración comenzó
Si parece uno más que implora al cielo
Ese cielo sin perfiles
Tan frontal
Tan delgado