Gustavo Blázquez (Cba) // Valeria Dalmon (Bs As) // Alfio Demestre (Bs As) // Diego Dubatti (Bs As) // Tomás Espina (Bs As) // Ian Kornfeld (Bs As) // Gerardo Repetto (Cba) // Juan Rey (Cba) // Mariano Sivak (Bs As) // Hernán Soriano (Bs As)
Automatic Moving Company (AMC) debe su nombre y rinde homenaje a la obra del artista francés Emile Cohl (1857-1938), integrante del movimiento antiartístico autodenominado "Les Arts Incoherénts".
En el centro de esta nueva AMC se encuentra un antiguo reloj de control de personal programado para temporizar flujos eléctricos en ciclos de 24 horas. De este dispositivo de control surgen ocho tentáculos que transportan la energía suficiente para activar y desactivar cualquier mecanismo que a ella se acople.
A partir de precisas pautas de producción, diez artistas generaron diferentes obras. El tiempo, el movimiento, la evolución, los cambios cíclicos y la energía dieron origen a los diferentes procesos de creación de cada una de las obras. Algunas de estas obras podrán ser manipuladas mientras que otras están destinadas exclusivamente a la contemplación.
Los visitantes pueden interactuar con este monstruo artístico que activa y desactiva, con el transcurrir de las horas, todos los mecanismos expuestos.
AMC invita a los visitantes a acercarse al reloj central y registrar en una tarjeta de control de personal, al ingresar y al retirarse de la sala, cuánto de su tiempo han invertido en ser parte de esta experiencia colectiva de (re)creación artística.
Centro Cultural Recoleta
Sala 4.
Junín 1930 (C.P. 1113) Buenos Aires
Lunes a viernes de 14 a 21 hs.
Sábados, domingos y feriados, de 10 a 21 hs.
Tel.: 4803 1040
Una ráfaga de luz
El filo de una hoja de papel
Una idea muerta de miedo
Espectros vivos de recuerdos
Una cáscara como cueva como piedra
Demonios y hambrientos rodean este nido
Cuál es el terror que socava al terror
Una ráfaga de luz abre la pared
Luego los demonios y sus bocas
apestadas de saliva
Sueño el sueño de los débiles
Ilusiones que fermentan ilusiones
En el vientre de la nada