Buenos Aires, octubre de 2013.- La Orquesta Académica de Buenos Aires (OABA) presenta dos nuevos conciertos el sábado 26 de octubre y el domingo 3 de noviembre con la participación especial del bandoneonista Rodolfo Mederos, en el Teatro del Globo (Marcelo T. de Alvear 1155).
En esta oportunidad se presentará la Sinfonía nº 9 en mi menor Op. 95, Sinfonía del Nuevo Mundo, de Antonín Dvořák; y Atardecer Porteño, un breve catálogo de tangos que representan la evolución del género, desde Augusto Berto hasta Ástor Piazzolla y Rodolfo Mederos, pasando por el gran Carlos Gardel.
Una propuesta más de la OABA que busca combinar un alto nivel artístico con un profundo compromiso con la música, alcanzando un lugar destacado entre las orquestas de nuestro país.
La OABA, una orquesta sinfónica creada en marzo de 2009 por iniciativa de su director Carlos Calleja, es un proyecto cooperativo y de autogestión. Está integrada por 50 jóvenes y un núcleo de profesores de las principales orquestas de nuestro país que son convocados de acuerdo a las características de cada repertorio. En casi cinco años de trabajo, la orquesta ha realizando más de 80 conciertos, y más de 100 mil personas disfrutaron de sus diferentes actuaciones.
ORQUESTA ACADÉMICA DE BUENOS AIRES
Director: Carlos Calleja
RODOLFO MEDEROS - Bandoneón
Programa:
- Sinfonía nº 9 en mi menor "Del Nuevo Mundo" Op. 95, de A. Dvořák.
- Atardecer porteño. Arreglos por Rodolfo Mederos.
Sábado 26 de octubre a las 20:30 horas.
Domingo 3 de noviembre a las 18 horas.
Teatro Del Globo - Marcelo T. de Alvear 1155, CABA
Entradas: $60 y $90. http://www.ticketek.com.ar/
Cuál es la cara oculta del dado que rueda
Qué mágica cifra gobierna ese motín
Se subleva el destino en cada giro
Como trompo bate el dado la ventura en su perfil
En el cubo de marfil rueda la suerte
Seis son los atajos, falsos números
Fatal es el destino que guarda lo que sabe
Fatal es la estrella que no brilla
El dado muestra los dígitos maléficos
El uno envidioso del avaro seis
El dos, holgazán, el tres lujurioso
La quimera viste atajos aparentes
Promesas como números que el dado oculta
Hasta que de la mesa cae