La belleza como refugio
"Chieko descubrió las violetas florecidas en el tronco del viejo arce.
Han florecido otra vez este año dijo al toparse con la dulzura de la primavera."
Yasunari Kawabata, del libro "Kioto"
La obra de María Eva Verde se despliega desde la potencia plástica de la pintura. Sus cuadros poseen la dulzura de una mirada romántica y sentimental sobre los ásperos y oscuros paisajes de la vida en las grandes metrópolis.
La soledad en su obra es existencial: la fotografía de un retrato de infancia, la ciudad al atardecer, el momento en que la luz cae y el posible regreso a casa no sucede. El devenir en la ciudad se transforma en posible refugio crepuscular hacia la noche estrellada.
Ese lapso temporal de luz y color crea una magia particular en sus pinturas.
Su obra es intensa y potente, se inscribe en la contemporaneidad pictórica de una nueva generación de artistas, que abre genealogías rizomáticas desde: Quinquela Martín, Berni, Spilimbergo, sumadas a la herencia de los expresionistas alemanes como Ernst Kirchner y la nueva objetividad alemana de un Max Beckman. Su desarrollo del color cita las obras de Gorriarena, Astica, retomando los realismos recreados de Alonso, Mlynarzewicz y Sapia, bordeando las estampas argentinas de Nahuel Vecino.
En este itinerario su huella personal se manifiesta nítida, sensible y poderosa.
La construcción de un paisaje social y local en su pintura recupera la posibilidad de crear un retrato social e histórico de la Argentina. Una vuelta al barrio luego de la crisis del 2001 estetizando los límites de lo marginal y sórdido de la pobreza.
Por ello los paisajes de basurales se fusionan en atardeceres donde la naturaleza encarnada en pincelada y color crea un paisaje contemplativo sublime de la ciudad.
Como en las imágenes del Flaneur de Baudelaire y las descripciones de los pasajes de París de Walter Benjamin sus pinturas reescriben el paisaje social con encuadres hermanados a la fotografía y el cine.
Sus pinturas nos recuerdan fotogramas de las películas de Pablo Trapero y en especial el romanticismo de Leos Carax, el director de "Los amantes del Pont Neuf", donde un "clocharde un vagabundo" y una pintora pueden enamorarse en las ruinas mas bellas de París.
La potencia poética de estas pinturas es esta posibilidad de crear una delicada y expresiva contemplación de los paisajes de Buenos Aires, donde la soledad social puede transformarse en un delicado refugio de belleza.
Fabiana Barreda, 2009
Horarios
Lunes a sábado de 10 a 21 hs.
Domingos de 12 a 21 hs.
Tarifas
Entrada general $ 10,00.-
Entradas estudiantes y jubilados $ 7,00.-
Centro Cultural Borges
Viamonte esq. San Martín
Buenos Aires
Argentina
Tels: 0054 (11) 5555-5359
email: info@ccborges.org.ar