En el marco de la participación de Museos de Buenos Aires en Tandem Paris- Buenos Aires 2011, organizado por el Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires y la Embajada de Francia en la Argentina, el pasado jueves 26 de mayo a las 19 hs. se inauguró en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires la exposición del artista francés Pierrick Sorin. Al acto asistieron el Ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi, y el Embajador de Francia, Jean- Pierre Asvazadourian. En la muestra se presentan hasta el 24 de julio quince obras de este reconocido artista, entre ellas sus pequeños teatros ópticos y las principales video-instalaciones de su última producción.
Pierrick Sorin
Videasta, nacido en Nantes en 1960, dirige cortometrajes y dispositivos visuales en los que reflexiona -habitualmente en tono irónico- sobre la existencia humana y la actividad artística. Interesado en el procedimiento de auto-filmación, suele ser único actor de las historias que él mismo crea.
Sorin realiza pequeños "teatros ópticos" en los que introduce tanto artesanías como aparatos tecnológicos de última generación, que le permiten aparecer "como por arte de magia" en el espacio, entre objetos reales o en forma de holograma. Ha realizado también películas para televisión, video-clips y dos largometrajes.
Su obra ha sido exhibida en los principales centros internacionales, tales la Fundación Cartier, el Centre Georges Pompidou, la Tate Gallery de Londres, el Museo Guggenheim de Nueva York y el Museo Metropolitano de Fotografía de Tokio. Asimismo ha participado en la Bienal de Venecia de 1993 y en la Bienal São Paulo de 1998.
El MAMbA presentará quince obras de este reconocido artista, entre las que se exhibirán sus pequeños teatros ópticos y las principales video-instalaciones de su última producción.
Sala PB.
Del 26 de mayo al 24 de julio.
Empuña su lanza Don Quijote
Los ojos surcan las parcelas del desierto
Salta Rocinante las cercas que las unen
Todo es arena tendida entre horizontes
Por delante, el portador de todos los destinos
Por detrás, aquél que lo despoja de la historia
Embiste Rocinante la arena con sus cascos
Fiel a la orden del noble caballero
No sabe Dulcinea del valor de tal hazaña
No sabe del valor de su nombre en el hidalgo
Son tres los gigantes invasores
Brotaron de la arena misteriosa
No amedrenta al caballero el devenir incierto
Giran las aspas como tiempo y giran
El viento arrastra las agujas del gigante
Consumen las horas escasas y fugaces
Cava el aire la lanza del Quijote
Clava el ojo de la inmortal saeta
Yace el gigante tendido en el desierto
Junto a él yace el tiempo detenido
Unge Sancho al valeroso caballero