Sus obras, cuadros y esculturas, van construyendo una trama hecha de fragmentos: formas, texturas y colores ensamblados que culminan en una forma total, muchas veces con reminiscencias totémicas. Cada una de sus partes posee un espesor propio: restos de un violín, inscripciones de un diario, perforaciones, texturas que marcan ritmos, colores ocres, terracotas, azules, grises. Retazos de una cultura, de una tierra. Pero la totalidad resultante posee una fuerza mayor que la suma de sus partes. La imagen total nos sitúa frente a una fusión de culturas, donde los restos de cada una sobreviven en una síntesis mayor. Y allí volvemos a la biografía del artista: nació en España y se radicó en la Argentina en su adolescencia. Estudió y trabajó con grandes maestros como Castagnino y Berni, entre otros.
Jesús Marcos
Estudió Antropología y grabado en México. Vivió en Nueva York y en París. Fue docente en diferentes instituciones argentinas y extranjeras pero sobre todo, fue maestro itinerante en algunas provincias argentinas. Sus obras parecen hablar de esto. Entre Europa y América una síntesis hecha de cortes, continuidades y repeticiones: marcas de una antropología general.
Colección Alvear de Zurbaran
Av. Alvear 1658, Buenos Aires
Tel.: (54 11) 4811-3004
cmp@zurbaran.com.ar
Cuando el cielo grita, los muertos callan
Y las hojas punzantes muestran sus venas como sables
Cuelgan de una rama como horcas vacías
La primera se atreve
Abre las alas y se entrega al viento
Sin aire cae
Sobre la tierra brota una necrópolis
Con panteones ocres y tumbas amarillas
Un tardío haz de luz les ofrece la última belleza
Bajo la tierra no hay sombra