La artista Verónica Gómezha trabaja a partir de una selección de obras del patrimonio del MAMBA, situándose como interlocutora, para realizar un relato a modo de cuento fantástico que reúne textos y dibujos propios en diálogo con las obras del MAMBA.
La reliquia es esa pequeña porción de un Santo -un fragmento óseo, un retazo mínimo de su vestido- que se resguarda dentro del Templo. La reliquia, aunque oculta, es la razón de existir del Templo. Sin ella, el edificio entero carecería de motivos para erigirse. Algo parecido sucede con un Museo, cuyo corazón es su colección. Pero el corazón del Museo, a diferencia del Templo, es un corazón compuesto por infinidad de partículas, por voces dispares, algunas recónditas, otras ignoradas, unas cuantas olvidadas. Auscultando ese corazón polifónico, en infinitas listas de obras cedidas por el museo y que revisé en mi taller con la felicidad de quien desentierra un tesoro, encontré algunas perlitas lúgubres. Hablaban con voz parca, melancólica. Fantasmales, sórdidas o grotescas, se resistían al gesto desmesurado, al espectáculo. Quise pensar que me hablaban a mí. E hice un ensayo de respuesta, torpe, incompleto, devocional. Tal vez sólo sea una excusa para desenterrar el tesoro públicamente. Verónica Gómez
Obras del Patrimonio Mamba, Libro de Artista y Vídeo.
Sala de Proyectos Especiales, 1º piso.
Inauguración: jueves 22 de agosto a las 19.30 hs.
Cierre: 6 de octubre.
Cuelga del techo una grieta de pintura
Una cáscara solitaria
Como toda grieta
Cuelga como tu nombre en esta noche
Amenaza desplomar su cuerpo de papel
Es vigilia lo que el reloj tensa
Abre en alas los brazos mutilados
Un ocre tímido forma manchas en su cuerpo
Pesa como el tiempo acumulado
Ya no hay blanco que soporte la condena
Todo es cáscara que cae
Nada más que lo rebelde de este nombre
Golpea en mis labios como fruta que madura
El gajo que me quita el sueño
Este cielo que tan bajo vuela
Que por lo bajo te nombra