El Museo de la Ciudad reabrió su sede restaurada el pasado jueves 5 de marzo con la inauguración de esta muestra.
En épocas de calor, los abanicos ofrecían la posibilidad de mitigarlo brindando además su variado colorido a la coquetería de las porteñas. También los ventiladores, heladeras, pantallas, etcétera, ayudaban a pasar los veranos porteños.
Los porteños desde siempre soportaron con estoicismo los rigores de la estación que nuestra posición geográfica hace muchas veces insoportable, agudizada por la humedad y en los últimos años por el invento de la sensación térmica que desde todos los medios nos impone su fastidiosa presencia.
No creamos que todo pasado fue mejor, ya que nuestros mayores también se quejaban de la canícula, extraña palabra usada para indicar el período en el que el sol y la estrella Sirio, de la constelación del Can Mayor nacen y se ponen juntos.
La muestra cuenta con el apoyo de la empresa Tersuave, que ha suministrado la pintura necesaria para renovar las salas de exposición del Museo de la Ciudad.
Horario:
Lunes a domingo y feriados de 11 a 19 hs.
Entrada:
General: $1. Lunes y miércoles, gratis.
Dirección:
Defensa 219 / 223. Alsina 412
Telefonos:
Tel.: 4331-9855 / 4442 4343-2123
E-mail:
Todo es música
Vibra liviano el aire en el oído
Huele a jazmines
Es cereza el primer beso
Es almendra la piel que roza
Todo es cuerda
De esa música nacerá un hijo
Vuelven las manos pequeñas
El desvelo de los primeros pasos
La risa libre
Todo es viento
De esa cuerda nacerá una voz
Florecerán senderos tendenciosos
Lo tentará el de la locura
Olvidará lo que dejó
Todo es ciclo
De ese viento nacerá un canto
Liviano
Vibrará el aire en el oído
Nuevamente