HEDDA, de Henrik Ibsen/ Version Melina Petriella y Nayla Pose
Ibsen escribió Hedda Gabler en 1890. Parece casi imposible que conserve actualidad.
La obra es compleja, dura y no ofrece ninguna solución.
Hedda no es un ser animado por la destrucción, es una víctima.
Víctima de una cultura patriarcal y de su cruel destilado. Víctima de una sociedad que proclama la igualdad pero que no la practica, porque la subordinación de las mujeres respecto del poder masculino persiste, tatuada a fuego. Si Hedda fuera un hombre, seguramente podría disponer de su destino y dirigirse a él a voluntad. Pero no, no puede. Incluso cuando ensaya comportarse con las prerrogativas de un varón.
Pese a los muchos avances en materia de derecho aún hoy las mujeres seguimos pagando nuestras elecciones personales con costos sociales, emocionales y físicos mas altos que los hombres
Hablar de la muerte es también hablar de la vida.
Hablar del dolor de no saber es también acercarnos a la salida.
Hedda es la expulsión violenta y espasmódica de no poder revelarse a ella misma. Es la mujer que se muerde la cola atrapada en la matriz cultural del patriarcado.
Esta obra esta dedicada a todas las personas -cualquiera fuere su condición de genero- que intentan liberarse de esos patrones. A las que pueden, a las que fracasan, a las que lo intentan.
Nayla Pose
Las funciones se realizan los días Viernes a las 20:30hs
En la sala "El Brío", ubicada en Alvarez Thomas 1582
El Valor de las entradas es de $180 (entrada general) // $120 (estudiantes y jubilados)
Reservas en Alternativa Teatral:
http://panel.alternativateatral.com/obra54206-hedda
FICHA TECNICA:
(Hedda es una coproducción de EL BRIO Teatro)
Esta obra cuenta con el apoyo de Fondo Nacional de las Artes y la embajada de Noruega.
Teatro "El Brío" (Alvarez Thomas 1582)
Funciónes: Viernes 20:30hs
El revés de las manos sobre el agua
Entre las palmas una luna enorme
Todo es noche y todo es día
Día en los pies, sobre la arena
Noche en la oscura sombra de este nombre
Hay un hombre que horada en otro hombre
Otro hombre vacío de sed
Vacío de justicia
Un hombre aguarda la sentencia
Ajeno a los días
A las noches sin vino
A una mujer que espera
Será su nombre en aquel hombre
El que detenga la mano incorregible
El que derrame el agua que no absuelve
El que convierta en sangre lo que toca
—Toda falsedad mueve montañas —dijo Pilato
Y con fe hundió sus manos en el agua
Con esa fe que otro dios gobierna