Dos de los grandes nombres de la poesía y la música rioplatense se juntan en nuestro escenario principal. Una puesta de Cristina Benegas que une los versos más particulares del premio Cervantes con música compuesta especialmente para el espectáculo y otros temas que ejecutará el trío de Mederos.
Jueves 4 a las 21 en el Teatro. Entrada $ 25.
Dos de los nombres más importantes de la poesía y la música rioplatense estarán juntos en el escenario del Teatro Príncipe de Asturias el jueves 4. Rodolfo Mederos y Juan Gelman anticipan a lo grande el XIX Festival Internacional de Poesía de Rosario -que se realizará en el CCPE y el CC Bernardino Rivadavia entre el 21 y el 26 de septiembre próximo- con el espectáculo Del Amor, que reúne la poesía que el Premio Cervantes 2007 dedicara al tema, seleccionada por Cristina Banegas -a cargo de la puesta en escena-, y las interpretaciones del gran bandoneonista de tangos tradicionales y propios.
Del amor llenó la sala L'Auditori de Barcelona a fines de 2010, cuando se estrenó. "Fueron 75 minutos de la mejor poesía, la mejor música porteña y una deliciosa sensibilidad, refrendados por el público que ovacionó de pie a los protagonistas", dice la crónica. En Rosario, esta reunión cumbre será la antesala del Festival Internacional de Poesía que organiza la secretaría de Cultura municipal y el Ministerio de Innovación y Cultura con el apoyo de este centro cultural y traerá a los distintos espacios del CCPE y el CCBR a poetas de toda Hispanoamérica, Canadá, Escocia, Francia, Suiza, entre otros países.
Cristina Banegas, a pedido de Gelman, fue quien seleccionó cronológicamente los versos dedicados al amor -"Y yo que me creía un revolucionario", bromearía el poeta. "El orden de los poemas es ya una composición, como el orden de la propia música", sostiene Mederos, quien compuso gran parte de la música para la ocasión y, en un intervalo de las lecturas, interpreta tangos de siempre con su trío (Armando de la Vega en guitarra y Sergio Rivas en contrabajo).
Hay veces en que muero a veces
Muero a veces dos veces o más veces
La muerte no es error sino condena
El hombre condenado nunca mata por error
Un enjambre de langostas llegó a este descampado
Aquí ni siquiera hay bocas vacías
Ni hambre ni hombre ni hembras ni hombros
En este desierto la arena es humo y es vidrio
Un cielo de hombres necios cubre mis ojos
Como nube siniestra avanzan sobre este osario
Ningún muerto detendrá esta masacre
Una plaga más sobre esta tierra desahuciada
Apenas una brisa de aire ácido
Fosa voraz donde el hombre cae dos veces