Yamila Cafrune
presenta en Córdoba
CAFRUNEANDO
Viernes 27 de octubre, 22 horas, La Bici del Ángel
27 de abril 387, Córdoba Centro
Bono espectáculo $150
La destacada intérprete llega a nuestra ciudad para presentar Cafruneando un espectáculo íntimo -guitarra y voz- gran parte de la historia de su padre, Jorge Cafrune entrelazando historias y canciones, abarcando gran parte de la geografía argentina para brindar una propuesta de mensaje amplio y claro: desde la raíz.
El martes 8 de agosto de 2017, Jorge Cafrune cumplió 80 años y desde ese día es tiempo de celebraciones, por eso Yamila Cafrune puso a rodar el "Cafruneando" un espectáculo para recorrer el repertorio del recordado "Turco", uno de los ídolos del folklore argentino, espectáculo que cuenta con proyección audiovisual de fotos inéditas del archivo familiar. Con su voz expresiva, distinta, de carácter sensible y profundo, Yamila Cafrune se presenta como es: sencilla.
"El era así: sencillo, de a caballo y muy argentino. Era la misma persona arriba y abajo de los escenarios. Amaba a su gente, la representaba en su canto e hizo visible sus necesidades. Fue un hombre generoso y sabio; fue Papá y Cantor Nacional... nada más y nada menos", dice Yamila Cafrune.
Recientemente Yamila abrió la cuenta de facebook "Cafrune y yo" (https://www.facebook.com/Cafrune-y-yo-1906965579526283/) para que todo aquel que tenga un recuerdo de Jorge Cafrune, lo pueda compartir con el público en general y así seguir manteniendo vivo el recuerdo y presencia de Don Jorge.
Hace pocos días, Yamila visitó a Don José Larralde en uno de sus conciertos, y el eterno amigo de Don Jorge Cafrune, la invitó a subir al escenario y se dieron un emocionadísimo abrazo... luego del concierto, conversaron largo y don José, le grabó un saludo para su aparcero de tantos caminos:
https://www.youtube.com/watch?v=Lv7pDNHihO4
Sobre Yamila Cafrune: Nacida el 16 de noviembre de 1965 en Buenos Aires es cantante, abogada (recibida en la Universidad Nacional de Córdoba) y hacedora de un camino artístico propio. Estudió guitarra, teoría y solfeo en el Liceo Municipal de Santa Fe con el profesor Irineo Cuevas. En 1992 actuó en el acto donde se le colocó el nombre de su padre a la radicional esquina de la Confitería La Europea de la ciudad cordobesa de Cosquín y allí mismo Julio Marbiz la escuchó y la invitó a cantar en el escenario mayor del Festival: allí se iniciaría su carrera artística. Ha recorrido muchos escenarios de Argentina y el mundo. Tiene varios materiales discográficos; entre otros: Regalo de amor (1993), Yamila (1994), Como yo lo siento (1996), 20 grandes éxitos (1998), Herencia (1999), De changuitos y chinitas (1999), Tierra vuelvo (2003), En vivo (2006), Bien de familia (2007), Raíz (2010), El folklore va a la escuela (2010), Folklore (2012) y Con guitarras (2015). Ha grabado con artistas como Horacio Guarany, Argentino Luna, Los Cantores de Quilla Huasi, Soledad Pastorutti, Facundo Saravia, Facundo Ramírez , Raúl Palma y Esteban Cruz, entre muchos otros. Los días lunes, a las 20, conduce en FM Winners de Cañuelas el programa de radio del Instituto Cultural Cañuelas y los días jueves a las 21, junto a Facundo Ramírez, su espacio en Radio Nacional Folklórica.
Fuiste recubriéndome
mármol de furia y pena
pedestal de hielo
deshojándome en espinas
en pétalos exactos
en piedra movediza
en claves de mí
Fuiste derritiéndome
tallo a tallo
asfixiando las haches
respirando bronces agitados
aire rancio
agónicos silencios de cursivas
Fuiste negra blanca y fusa
amalgama
tres compases
un cielo a cuatro espacios
infierno en cinco líneas
silencio de redonda
cincel en si bemol
Talabas cada letra –cada músculo–
transcribiste un do en menores
un tres por cuatro
aliviaste una nota –la primera–
acentuaste otra nota –la olvidaste–
elegiste el cincel como palabra
el martillo una vez
y otra vez
y otra más
Golpeabas cada letra con mi nombre
la armonía de la roca deformada
–el hielo en andante–
rescataste mi boca
mi cuello de sílice
mis dedos intactos
músculos convexos
–mineral revelado–
relevado y converso
transportado
a tu lengua
Olvidaste el líquido –la piedra–
la pared uniforme
la incisión primera
la magnífica obertura de los labios
el color amarillo
lentamente
el color amarillo
y me cubriste de forma
–sin arcilla–
colosal y desnudo
–sin arcilla–
como un desierto en otoño
lentamente
en otoño
Quebrantaste la furia –las piernas–
tu deseo de única
y giraste aliviada
tan creadora y tan dueña
yo, de mí,
tan perfecto y esclavo
de unos dedos de artista
manos en gubias que huelen
a vacíos paréntesis
a inmóviles ocres
a disonantes duetos
en claves de mí
Huele a mármol
ahora huele a mármol
a tiempo asimétrico
a lluvia de erres
a tinta esparcida
Huele a huesos tallados
a notas ligadas al óleo
a tiempo fuerte pasado
a tiempo débil presente
Pero la oración era otra
el bloque aún misterio
mi cuerpo tu mente
solo de piano tus manos
subrayándote a tiempo
golpe a golpe –al unísono–
el tallo inminente
la raíz desterrada
La oración era otra
destallabas palabras
buscabas savia en el verde
–en el mármol–
desconocías la piedra
te licuabas en notas
en metros
en centímetros
si es que estabas
o no
Me veías humano –tan piedra–
conjugabas mis músculos
descubriste el espejo
el velo descorrido
la quinta aumentada
el cincel en el piso
el punto y aparte
tus brazos pulidos
tus ojos concéntricos
–el túnel–
tu mano en la piedra
–el lienzo–
el ocre en tu pecho
–los ocres–
No he podido imitarte
tallarte en el aire
quitarte la piedra
preferirte en bemoles
subirte una escala
–las eses por ces–
escribirte en mayúsculas
en puntos suspensivos
en cuerdas sostenidas
en mi mayor
Un conjunto de verdes
amarillos y otoño
te descorren el velo
el mármol por lienzo
el cincel por pincel
y mis dedos –martillos–
en colores ahogados
sobre el blanco dibujan
tus manos de piedra
tu cuerpo de ocre
tus ojos cerrados
azules cerrados
quemando las horas
frente a un mismo espejo
golpeando la piedra
–el hielo–
tallándome.