La niña vergüenza, de y con Manuela Amosa, bajo la dirección de Tamara Kiper en TIMBRe4
Los sábados, a las 20.30 h, se puede ver en TIMBRe4: La niña vergüenza, una obra escrita y protagonizada por Manuela Amosa, bajo la dirección de Tamara Kiper. "Y yo, y mi hija, y la hija de mi hija y todas las mujeres que vendrán irán desprendiéndose de los dedos de hombre que quedaron allí atrapados." La niña vergüenza. Más información y entradas en www.timbre4.com.
"La niña vergüenza me habla, me susurra desde que la leí́. Pensar en cómo contar historias siempre es un salto al vacío. La risa me acompaña como medio de subsistencia, la complicidad y la belleza en este caso también, porque esta es una historia donde hay dolor en la intimidad. Gracias a la niña de la obra no hay moral, hay juego. Por eso en cada ensayo, volar y descubrir el humor en el dolor fue latido, fue oxígeno. La risa nos salva. Reírnos para asimilar, para crecer, para aceptar. Aquí estamos, frente a otro desafío teatral al que nos aventuramos en casa, TIMBRe4." Tamara Kiper
Sinopsis
El reencuentro con el refugio de infancia, dentro de esa casa en medio de la nada. Entre el pasto y la tierra se activa la memoria, como caleidoscopio de una niña, que hoy mujer, decide bucear hacia la intimidad familiar.
Ficha artística-técnica
Dramaturgia: Manuela Amosa
Actuación: Manuela Amosa
Escenografía: La Niña Vergüenza - José Escobar
Diseño de luces: Adrián Grimozzi
Vestuario: Cinthia Guerra
Foto: Carla Lucarella
Diseño sonoro: Joaquín Segade
Prensa: Marisol Cambre
Producción ejecutiva: Macarena del Mastro
Asistencia de dirección: Cinthia Guerra
Dirección: Tamara Kiper
Sábados, 20.30 h, en TIMBRe4
TIMBRe4 - México 3554 - Tel. 4932.4395 - CABA
Localidades: $380 - Entradas en timbre4.com
Duración: 60 minutos
Hasta el 23 de noviembre
Río de sal
Muelle de fuego
Qué será del agua que una vez ardió
Qué será de la última llama que aún alumbra
La lluvia de hoy dejó brasas y ceniza
Y un aliento a carne viva
Carne que a la sal se arroja
Carne que al fuego se abraza
Un perro ciego ladra al viento
Un pobre ciego reza al cielo
Nadie escucha el lamento en el vacío
Nadie oye sin oídos
Una nube de silencio cubre el día
Una nube que acecha como nube
Por última vez se oyó el correr del agua
Fuera de su cuerpo