Esta exposición, auspiciada por la Dirección Nacional de Patrimonio y Museos de la Secretaría de Cultura de la Nación, dentro de su programa de apertura federalista, ofrece al público visitante del Museo Nacional de Arte Decorativo, pintura de paisajes mendocinos vistos e interpretados por el joven artista plástico Enrique Testasecca.
Testasecca observa con fidelidad la naturaleza que lo rodea y la reinterpreta con su particular sinfonía de tonos y veladuras avanzando hacia una síntesis formal y cromática donde montañas y cielo se convierten en franjas aladas o ígneas que se despliegan, majestuosas ante el espectador.
El pródigo paisaje mendocino ha motivado a los grandes maestros que nacieron o vivieron en Mendoza; como Fernando Fader; Fidel deLucía, fundador del Museo Provincial de Bellas Artes, y organizador del Museo de Bellas Artes "Fernando Fader" de Godoy Cruz - Roberto Azzoni, Fidel Roig Matóns, Carlos Alonso, Juan Scalco y otros tantos de los que Testasecca es significativamente continuador.
La magnificencia de los paisajes mendocinos ha sido fuente de inspiración, también para Alfredo Bufano, el poeta que ha cantado a ese paisaje con versos de gran sentimiento. Es por ello que se exhibe en esta exposición el retrato de Bufano que el escultor Agustín Riganelli (1890-1949) ejecutó en mármol y por el que ganó en 1921 el Segundo Premio Nacional y el Primero Municipal del Salón Primavera y que forma parte del patrimonio del MNAD, ex-colección Errázuriz.
La exposición de pinturas de Enrique Testasecca cierra el programa de las muestras 2010 del Museo y se prolongará hasta fines de febrero de 2011
Horarios: Martes a domingos 14 a 19 hs.(Diciembre)
Entrada $ 5.- Martes entrada libre
Enero - Febrero abierto de martes a
sábados de 14 a 19 hs.
Para visitas guiadas escolares dirigirse a :
visitasguiadas@mnad.org
Museo Nacional de Arte Decorativo
Av. del Libertador 1902, C1425AAS
Tel: 4801-8248 / 4802-6606
prensa@mnad.org
Gira el tiempo y gira
Huye con hojas y pasados
Lo sigue el presente efímero
El último suspiro de una vela
Traerá solamente abismos
Algún infierno en la voz de otro demonio
Vestido con rojo o con fuego
Pasará el filo por las huellas de mi frente
Me arrancará las cejas
Vomitará en mi cara
En cada ojo clavará su horca de tres puntas
Y querrá rodear mi cuello con la soga
Con un pie en mi boca jalará bien fuerte
Hasta que todo su cuerpo apunte al cielo
Cuánta ironía
Gira el tiempo y gira
Volverá con el futuro sin historia
Que nada sabe
Que no recuerda